Malcorra: "Estoy feliz acá y quiero quedarme hasta el 2017"

Nació en un pueblito chiquito del sur del país, lo vieron de River y se lo llevaron cuando estaba en la CAI pero cometió el error de seducirse con dólares que le prometían desde Uruguay y no pudo ni siquiera debutar con la camiseta millonaria.

No conoce a su padre y tuvo siempre muy poca relación con su madre. Fue criado por sus abuelos. Su infancia fue de desarraigo constante. Presionó mucho para venir a Unión. Lo dijeron los mismos dirigentes tatengues en su momento y lo corrobora él con sus dichos.

Ignacio Malcorra es una de las grandes figuras de Unión, cuenta su historia y habla también de Colón y de la “bronca” que le tomó por haberse hecho “hincha de Unión”.

* Sobre sus padres: “Yo soy de Villa Mitre, un pueblo de Río Colorado, en el sur, que tiene 15.000 habituantes. A mi papá no lo conozco; a mi mamá sí, vive ahí en mi pueblo pero tengo muy poca relación. A mí me criaron mis abuelos. Mi abuela y mi abuelo, es como mi mamá y mi papá, desde chico. Desde que nací me fui a vivir con ellos, y ya me quedé ahí. Ellos me criaron, ellos son mi papá y mi mamá”.

* Su niñez: “Siempre jugaba a la pelota, todo el tiempo. Me acuerdo que a la noche jugábamos siempre en la calle, afuera de mi casa, hasta las 12 o por ahí, hasta que me iba a buscar mi abuela porque al otro día tenía que ir al colegio. A los 12 años me fui a jugar a la CAI”.

* Su familia actual: “Tengo a mi señora y un nene, Bernabé, de tres años. Ella ahora está embarazada de seis meses, así que voy a tener otro nene más. Se va a llamar Felipe, porque lo eligió el nene (Bernabé). A ella la conocí en mi pueblo. Ya hacía tres años que yo me había ido del pueblo, y en un verano la conocí. En Río Colorado te cruzás (con todos) siempre, y en el boliche fui y la encaré, y desde ahí quedó la relación. La remé, porqué encima después yo me tuve que volver rápido a Buenos Aires, y ella se iba de vacaciones con la amiga, y después nos seguimos hablando. Ella estaba estudiando en Bahía Blanca, y ahí seguimos hasta que ella se fue a vivir a Buenos Aires conmigo. Es mi primer amor”.

* Sus comienzos: “El presidente de la CAI fue a mi casa a hablar con mi abuela para llevarme. Mi abuelo ya había fallecido. Fue muy duro. El presidente fue a las 9 de la mañana, habló y explicó todo, vino con el presidente del club donde yo jugaba en mi pueblo, fue a recorrer las canchas, y a las 12 del mediodía me fui. Entre las 9 y las 12 armé un bolso y me fui a Comodoro. Para colmo, me tocó un entrenador que no me quería”.

* Su paso por River: “Llegué muy chico. Estaba bien ahí y me fui por un error que cometí y que hasta el día de hoy me lamento. Yo estaba en reserva, y en la selección sub 20. Mi representante me llenó la cabeza para que nos vayamos a Nacional de Montevideo, que iba a jugar la Copa Libertadores y cosas así. El técnico de River era Passarella, que me quería y me llevaba a hacer fútbol con la Primera. Me fui y en Uruguay no pasó nada. Luego volvió a la CAI y un día me fui a mi pueblo y les dije que si no me dejaban ir a Aldosivi, no iba a volver a jugar nunca más”.

* Su llegada a Unión: “En Aldosivi después me pasó como con la CAI. Unión me quería comprar y Aldosivi no quería venderme; un día pedían una plata, arreglaban, y después al otro día el presidente decía que quería otra plata, y así estaban hasta lo último.

Yo creo que un jugador tiene que estar contento donde está. Me pasó en el último tiempo en Aldosivi, yo quería cambiar de aire, y desde que Unión tuvo el interés por el llamado de Madelón, quería venir para acá y no me dejaban. Así que les dije que me iba a mi pueblo si no me dejaban ir. Llegó un momento en que la gente se había enterado de que yo me quería ir, y se había puesto pesada la cosa. Terminó todo mal. Con la gente (hinchas) terminé mal, con la gente con las que me cruzaba todos los días, no; con el presidente tampoco. No volvería a Aldosivi”.

* El ascenso con Unión: “Fue algo soñado, los primeros tres partidos no podíamos ganar, pero cuando arrancamos no paramos más, estuvimos invictos once partidos y ascendimos dos fechas antes. El funcionamiento estaba muy claro y había mucha buena onda entre todos. Cuando debuté en Primera, mi pueblo fue una revolución. Ese día me acordé de mis abuelos, que estuvieron siempre conmigo”.

* Se quiere quedar: “En lo personal, este año y medio que tuve fue muy bueno, fue lo mejor. Mi objetivo ahora es ganarle a Aldosivi, porque vivo en el corto plazo. Tengo contrato con Unión hasta 2017, acá estoy bien, estoy feliz y me quiero quedar”.

* Los clásicos con Colón: “En Colón no jugaría. Aparte, uno con el tiempo le va agarrando bronca, a mí me pasa. Con el tema de los clásicos le agarré bronca y creo que le pasa a todos en el plantel. De a poco, uno se va haciendo hincha del equipo en el que juega. Por eso no lo quiero a Colón. Me queda mucha bronca por el tiro libre en el primer partido, la miro un montón de veces y digo ‘¿qué pasó?’, porque la pelota fue bien, no pasó ni muy alta, por arriba de la barreraà Capaz le tendría que haber pegado más despacio y no con tanta fuerza, pero yo pensé que el arquero se iba a jugar ahí, y entonces le pegué fuerte para que no llegue, pero se quedó parado. Me dio bronca lo que dijo Alan Ruiz después del primer partido. Entonces, nosotros tendríamos que decir que ellos fueron unos cobardes que vinieron a jugar sin delanteros a nuestra cancha. No me va ni me viene lo que dijo Alan Ruiz”.

* Sobre lo que dicen de él: “Leí por ahí que me comparan en la pegada con Riquelme y es demasiado. Riquelme es un crack, y yo no, yo soy del montón. Me pone contento, porque después de tanto sacrificio la gente empieza a reconocer eso. Sé que las críticas duelen, pero trato de no verlas, de no darle importancia. A veces hablamos con los muchachos de ese tema, pero sinceramente mi único objetivo es hacer las cosas bien y cumplir con lo que el técnico me pide. Sé que le llego a la gente y eso también me pone muy bien”. Fuente: El Litoral

Con tecnología de Blogger.