Madelón: "Siento que somos un equipo de Primera"

Algunas cosas forman parte ya del pasado y es preferible obviarlas y pasarlas por alto, como por ejemplo aquellos rumores —surgidos de su propio entorno posiblemente— que alteraron la tranquilidad en Unión allá por la primera quincena de diciembre. “Me tomé unos días, me fui con la familia de vacaciones y me encontré con muchos elogios del ambiente del fútbol. “Che, ¡qué bien Unión!, ¡qué buena campaña!, ¡qué equipo difícil que armaste!”, eran las frases que se repetían en cada charla que tenía con la gente del ambiente o con gente que se acercaba a saludarme. Esa fue una caricia que me hizo muy bien”, dice Leo, pero no porque se le pregunte por este tema.

Ahora se lo nota contento, entusiasmado, pregunta cómo vimos al equipo en estos amistosos, está satisfecho con los jugadores que vinieron, no se preocupa demasiado por la no llegada de Fernando Elizari cuando estaba todo prácticamente arreglado para que firme para Unión, se lo nota curioso por saber cómo va el desarrollo de la pretemporada de la reserva en Santa Fe, habla de algunos jugadores que están allá y que no trajo a Mar del Plata y repite que Unión tiene buen material abajo como para pensar en un futuro promisorio para los próximos tiempos.

—¿Qué balance hacés de estos primeros partidos?

Bueno. Quería ganar, siempre quiero ganar y creo que pudimos hacerlo porque hubo un claro penal a Malcorra. Nos costó entrarle a Quilmes porque ellos se cerraron bien atrás, pero igual le generamos situaciones. Bajamos la intensidad en el segundo tiempo y casi no pateamos al arco. Hablé con el profe porque habíamos hecho un trabajo de fuerza por la mañana y le pregunté si podía haber un poco de cansancio. Es lógico que así sea. Quería ver a Bruno Pittón para que vaya tomando confianza, el “Chaco” Acevedo juega bien pero le falta ritmo todavía, también quise ver cómo funcionaba la dupla Gamba-Rodríguez. Los partidos de pretemporada son para eso, para ir probando. Creo que el chip está recuperado.

—Falta un poco más arriba, ¿no?

—Sí, pero no me preocupa tanto porque todavía no hemos trabajado en este aspecto. Se notó en este amistoso con Quilmes porque era para ganarlo. Gamba tuvo una que no la terminó bien, Malcorra también a pesar de que le hicieron penal en una jugada. Estuvimos bien en lo que yo quería ver y por ahí falta en lo que todavía no trabajamos. Me gustó la parte defensiva.

—¿La idea es tener más la pelota?

—Sí, pero no estamos todavía muy bien en ese aspecto porque hemos dado mal algunos pases, se perdió mucho, hubo imprecisiones y es algo lógico por el momento del trabajo. Yo estoy conforme, los pibes están aprendiendo de los grandes, el grupo está sanito, no hay peleas. Vamos a ver en lo futbolístico qué pasa cuando juguemos con Olimpo, porque será un rival distinto, más duro y que nos quitará espacios.

—Estratégicamente, ¿tener más la pelota es el gran cambio que tendrá el equipo en función de lo que se vio el año pasado?

—Es lo que a mí me gusta. El año pasado éramos un equipo de poca tenencia pero con control del partido. Ahora, fijate que con Aldosivi tuvimos el 68 por ciento de tenencia de la pelota contra el 32 por ciento del rival, cuando quedamos eliminados de la liguilla, y creamos una o dos situaciones de gol. Tenerla para lastimar, sí; tenerla por tenerla, no, porque no sirve. Somos un equipo picante, que presiona y que es directo cuando ataca. No hacemos 25 toques para llegar al arco rival, con tres o cuatro alcanza. Yo siento que hoy el equipo es de Primera, porque fijate que marcamos diferencias con los tucumanos y con Quilmes estamos parecidos y en el primer tiempo jugamos mejor. Siento que el equipo se ha posicionado en el campeonato y eso es bueno. Nadie se cree figura, todos aportan lo que tienen que aportar y en eso estamos bien.

—¿Qué te van a dar los refuerzos que llegaron?

—Acevedo, Rodríguez y Faccioli venían de jugar poco en sus equipos y con un mes de vacaciones, por eso estamos cuidándolos y poniéndolos bien en lo físico para que lleguen bien al 7 de febrero. Nagüel viene con un pequeño atraso porque lo operaron de una de sus manos, va a entrenarse pero no podrá hacer fútbol en esta semana. Creo que le va a dar mucha dinámica, hizo inferiores en Argentinos Juniors, está bien formado, es chiquito pero rápido, algo parecido al “Droopy” Gómez.

—¿Qué te falta?

—Necesito un volante más y veremos cómo estamos arriba en estos partidos que restan. A Riaño lo conozco, a Soldano y a Gamba también. Veremos cómo reacciona Rodríguez y en función de eso, sumando a los pibes, veré si hace falta sumar un delantero. Pero te repito que la zona de volantes es la que más me preocupa. A veces es necesario tener un jugador que pueda abrirnos un partido cuando el rival te lo cierra.

—Eso fue algo que faltó en el torneo pasado, ¿no?

—Creía que podía hacerlo Juancito Rivas, porque entiendo que es un chico que, por características, estaba en condiciones. Pero no pudo. La idea es agudizar el ingenio para traer un jugador así. Creo que con Elizari lo podíamos conseguir. Busco jugadores que están en un club porque eso quiere decir que están entrenados. Prefiero un jugador que tiene club y que por allí está deprimido porque no juega, a traer un jugador libre. Los jugadores coquetean mucho y eso dificulta un poco el mercado, hay muchas opciones de clubes en un torneo con 30 equipos, pero estamos bien.

—Y dentro de ese mercado, ¿cómo está Unión, cómo se ha movido?

—Rápido y bien. Lo que pasa es que lo de Elizari nos desacomodó un poco porque ya estaba todo listo y con su incorporación hubiésemos tenido una buena alternativa en ese lugar de la cancha en el que insisto en reforzar.

“No se puede convencer a alguien que no quiere venir”

“No se puede convencer a alguien que no quiere venir. Los clubes habían arreglado. Unión y San Lorenzo se pusieron de acuerdo, el representante también y él prefirió ir a Quilmes. Yo quiero jugadores que tengan ganas de venir a ganar algo. Y que si Unión sale campeón, se quieran quedar en el club a vivir”, dijo Madelón cuando lo consultamos sobre la negativa de Fernando Elizari, que el jueves tenía arreglada su situación con el club e imprevistamente dio un giro y resolvió aceptar la propuesta que también le había acercado Quilmes. La propia dirigencia tatengue ya daba por descontado que Elizari se iba a incorporar, aunque con las tradicionales reservas del caso (“hasta que no firme no se puede decir que es jugador de Unión”, nos decía Edgardo Zin el día del amistoso con Atlético Tucumán). Y así se dio, desafortunadamente para los intereses tatengues y de Madelón.

—¿Te había dicho que sí cuando lo llamaste?

—Por supuesto. Me dijo que estaba interesado, que se había casado y que era el momento justo de salir. De golpe eligió otro club, le dieron más dinero posiblemente, él es de ahí, de Quilmes. Lo que no entiendo es cómo quiere volver a Quilmes cuando se había ido mal de allí. De repente es influenciable y la opinión de su familia pesó en la decisión final. Hay tipos con personalidad y otros que son influenciables. Es una lástima, porque nosotros lo queríamos, el “Pirata” lo conoce bien porque lo tuvo como jugador y me dijo que podía desempeñarse como enganche o media punta y también jugando por los costados. Era una buena alternativa. Pero ya está. Como te dije, yo quiero jugadores con hambre de gloria y que vengan a jugarse entero por Unión, que demuestren ganas. Así, en estas condiciones, no me interesa ni siquiera insistir. Fuente: El Litoral

Con tecnología de Blogger.