En el estadio “Florencio Sola”, Unión perdió 3 a 1 ante Banfield. Los autores de los goles fueron Lucas Gamba, Darío Cvitanich, Nicolás Bertolo y Emanuel Cecchini. Mala actuación del elenco de Juan Pablo Pumpido. Lo único rescatable fueron los primeros 10 minutos, donde Unión ganaba 1 a 0 y llegó más de una vez para poder aumentar la diferencia. Mal las marcas, pases imprecisos. Una línea de defensiva que tuvo grandes errores en los 3 goles. No hay un orden, todo el equipo esta desordenado. A Lucas Gamba lo ves recuperando pelotas en el medio, los defensores luego de una pelota parada en el área no regresan. Se empiezan a ver los pelotazos a ningún lado, pases para atrás con el arquero. Y con respecto al tercer gol, no se llega a ver bien si es falta a Nereo Fernández, pero creo que antes de tirarse y pedir falta, hay que dejar la vida para que la pelota no entre. Cuanto antes hay que cambiar el chip y arrancar de cero. Con esta derrota, Unión queda con 23 unidades (6 victorias, 5 empates y 6 derrotas)

La Copa murió

“Adentro de la cancha sos mi rival, afuera de la cancha sos mi aliado”. La frase, tranquilamente, podría pertenecer a cualquiera de quienes observamos, hasta con tristeza, de qué manera las mezquindades, los caprichos, la hipocresía, la falsa “defensa de los intereses del club”, han llevado a esta realidad vergonzosa y lamentable.

A la Copa Santa Fe —brillante idea— la mataron. Y ojalá estas palabras, escritas con dolor, caigan en saco roto si es que alguna mente brillante puede resolver esta madeja.

La sensación, por cierto frustrante, es que ya nada será igual. Ni ahora, ni en el futuro.

Le asestaron un golpe mortal a una idea que recién estaba en pañales, que intentaba consolidarse, que ya le había permitido a los clubes el embolso tan necesario de dinero en estos tiempos sin fútbol competitivo. Sin embargo, fueron más importantes los intereses sectoriales, mezquinos, personalistas. A veces, se pone cualquier cosa en pos de la tan mentada “defensa de los intereses del club”. Los dirigentes deberían saber que no se sacan ventajas en el chiquitaje y las mezquindades. Y que es más lo que tienen para ganar, codo a codo trabajando afuera, que lo que tienen para perder si adentro de la cancha, el resultado no es el mejor.

Se puede entender la buena voluntad de los organizadores pero la decisión encierra alto nivel de informalidad para un torneo que debe tener reglas claras. Y si las había, hacerlas respetar.

Una lástima. Tantas veces se ha pedido apoyo oficial para los clubes, tantas veces pedimos que Colón y Unión repitan lo que hacen Boca-River, los cordobeses y los tucumanos. ¿Y ahora?... Esto.

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