En el estadio “15 de Abril”, Unión perdió 3 a 0 ante Independiente. Los autores de los goles fueron Emiliano Rigoni (x2) y Lucas Albertengo. Otra vergonzosa actuación de Unión en su casa. Un equipo que jugó solo 15 minutos de 90. No hay mas nada que aclarar, seguimos viendo lo mismo que hace 10 partidos atrás. Un equipo que no sabe a que juega, solo aprovecha algún rebote o pelota perdida. Basta de Mauro Cejas (jugador de 20 minutos), de Federico Anselmo (no cabecea ni salta). Sin dudas, hay que hacer una GRAN GRAN limpieza en este plantel para el próximo torneo. El juvenil Nicolás Andereggen sufrió una grave lesión y tuvo que ser retirado en camilla. Por lo que se pudo observar, es un problema en su rodilla. Rogamos que no sea rotura de ligamentos. Con esta derrota, Unión se queda con tan solo 32 puntos en la posición 22. En lo que va del torneo, solo se ganaron y empataron 8 partidos y se perdieron TRECE.

La dignidad no se negocia

Todo indica que la ambiciosa “COPA” denominada “SANTA FE”, no ha sido otra cosa que una grotesca puesta en escena que involucra por partes iguales tanto a sus Organizadores representados por la Federación Santafesina de Fútbol; a Comerciantes emprendedores como Fertonani; al Presidente Vignatti del Club Colón; y al mismo Gobernador de la Provincia quienes, provocando risas o burlas por buscar lo extravagante o absurdo, han terminado recorriendo un camino que -como siempre ocurre en estos casos- nunca tiene retorno y del que nunca se vuelve.

Después de la reunión de Comisión Directiva de este lunes 1° de Agosto, hay un medio de la prensa local (Diario El Litoral) que en su versión digital expresa textualmente lo siguiente:

“Hay un tema que, por más que se hable formalmente o no, parece no tener retorno ni cambios en el Club Atlético Unión y está vinculado a la postura institucional de la entidad por la Copa Santa Fe.

Como se informó, en un último intento por lograr acercar las partes, la Federación de Fútbol de la Provincia de Santa Fe —con Carlos Lanzaro, a la cabeza— dejó abierta la chance para que los clubes de la capital se pongan de acuerdo en jugar el derby en las próximas fechas Fifa, que es cuando se para el torneo criollo en la Argentina.


En este sentido, la postura de Unión no se modifica: la exigencia tatengue es no jugar, clasificar a la semifinal, enfrentar a Unión de Sunchales y cobrar el dinero.

Incluso, si se llegara a dar la doble eliminación y la desaparición de la llave, el club está dispuesto a iniciar acciones legales contra la Federación, que es el ente que organiza y es responsable del certamen (en este punto, hay que aclarar que el gobierno apoyó, como a otros tantos eventos, pero no es quien organiza).

“Ya no hablamos más de la Copa Santa Fe, la postura es una sola y más que clara”, admiten por lo bajo los dirigentes rojiblancos.

Que sirva entonces este papelonazo a la santafesina, para que todos aquellos que mencionamos al principio aprendan que -independientemente de la importancia, la jerarquía y la dimensión que tenga aquello que se organice- en ningún caso se juega con las Instituciones ya sean éstas deportivas o de cualquier otra naturaleza.

No se juega con la historia de su gente, ni con la pasión de sus hinchas.
Mucho menos con el prestigio, ni con la seriedad, ni con la autoridad de una dirigencia a la que no se pertenece.

Que todos esos personajes aludidos y nombrados al comienzo, vayan a seguir practicando las prepotencias, desproligidades y atropellos que manifestaron en esta olvidable ocasión.

Pero que lo hagan en cada uno de sus respectivos ámbitos de la Federación; de sus emprendimientos gastronómicos; de sus comisiones directivas de clubes fiduciarios; o en el marco del mismo gobierno provincial.

Por lo menos, que lo sigan haciendo mientras se lo  permitan sus Clubes Asociados; sus habituales parroquianos de café; su masa de simpatizantes y asociados; o el voto democrático de los santafesinos.

Mientras tanto, el Presidente del Club Atlético Unión ha hecho lo que la inmensa mayoría del público tatengue le exigía: mantener la mano firme y la fidelidad inquebrantable a sus propias palabras, que no sólo marcaron a fuego sino que también le pusieron el punto final a esta extensa discusión diciendo -sin dudar- que: “LA DIGNIDAD NO SE NEGOCIA”.

FINALMENTE, LUIS SPHAN SE RECIBIÓ DE MALVICINO CON LA RECORDADA IMPRONTA DE CORRAL (SÚPER MANUEL).

Claro que Sphan no ha estado sólo en esta jugada.

El respaldo claro, pleno y contundente de los miembros de su Comisión Directiva ha sido clave para que hoy, podamos ver a un Club tan responsable y sólido, como seguramente muchos otros quisieran ser.

De ahora en adelante, nadie podrá pensar que puede manejarle la agenda a Unión, el Grande de Santa Fe, sentado en un sillón mirando al sur y a orillas del Río Salado.
 
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