En el estadio “15 de Abril”, Unión perdió 3 a 0 ante Independiente. Los autores de los goles fueron Emiliano Rigoni (x2) y Lucas Albertengo. Otra vergonzosa actuación de Unión en su casa. Un equipo que jugó solo 15 minutos de 90. No hay mas nada que aclarar, seguimos viendo lo mismo que hace 10 partidos atrás. Un equipo que no sabe a que juega, solo aprovecha algún rebote o pelota perdida. Basta de Mauro Cejas (jugador de 20 minutos), de Federico Anselmo (no cabecea ni salta). Sin dudas, hay que hacer una GRAN GRAN limpieza en este plantel para el próximo torneo. El juvenil Nicolás Andereggen sufrió una grave lesión y tuvo que ser retirado en camilla. Por lo que se pudo observar, es un problema en su rodilla. Rogamos que no sea rotura de ligamentos. Con esta derrota, Unión se queda con tan solo 32 puntos en la posición 22. En lo que va del torneo, solo se ganaron y empataron 8 partidos y se perdieron TRECE.

De cabeza y con cabeza

Hay dos o tres frases excelentes de Madelón después del partido. En una admitió que el “palo y palo” no era conveniente. Es decir, el técnico admitió que no podía jugarle a Lanús un partido de ida y vuelta. Por eso lo planteó a esperar y atacarlo de contragolpe.

Y después, que “el déficit es el poco valor que se le está dando a la pelota”. Fue una fuerte autocrítica en medio de la alegría de una victoria resonante. “Ustedes saben que a mí me gusta tratarla bien, pero la realidad es que no lo estamos haciendo”, dijo el técnico. Y tiene razón. Unión es un equipo que devuelve rápidamente la pelota porque no la aguanta en su poder. Sus características son de mucha verticalidad, pero a eso se le agrega que salvo Rolle y lo que puedan hacer los dos que marcan la primera puntada (Mauro Pittón-Acevedo), al resto le cuesta. Incluyo a Anselmo, que no es de esos delanteros que sepan aguantar la pelota para volver a tocar con un compañero cuando la recibe de espaldas al arco o lejos de él.

Pero más allá de eso, Unión tuvo una gran virtud y fue que al partido del sábado lo ganó de cabeza y con la cabeza. De cabeza porque así fue el gol de Gamba. Y con la cabeza, porque fue muy inteligente y sabio el planteo. Dio resultados esto de cansar al rival y llevarlo a ese estado de impotencia en el que cayó en el complemento, para aprovechar los naturales espacios disponibles para definirlo a favor en el segundo.

Hubo un primer ganador y fue el DT con el planteo. Varias veces se dijo que este Madelón que retornó a Unión a dirigirlo después de haberlo hecho 13 años antes, está más maduro. Cuando Madelón vino en 2001 llegó con una idea futbolística que el equipo plasmaba de a ratos pero no lograba concretarlo en los resultados, hasta que se fue después de dirigir menos de un torneo corto. En el 2014, cuando volvió, estaba más curtido y abierto. Sabía de las naturales heridas que tiene su profesión y sabía que es posible que se pierda más de lo que se gane, cosa que no le pasó en Unión, donde ganó mucho y perdió poco (se habla de objetivos, claro). Le gusta que su equipo presione en el campo rival y ataque, como lo hizo muchísimas veces. Pero también es capaz de acomodarlo distinto, esperando en su campo, cerrando espacios y caminos hacia su propio arco y jugando de contragolpe. En su libreto futbolero, se ve que esta alternativa también existe.

Luego, llegó el momento de la interpretación y ahí aparecieron los jugadores.

Empezando por los que jugaron desde el arranque y también por los que entraron luego, como el caso de Rolle, que resultó determinante para cumplir la segunda parte del plan, que era hacer lo necesario para ganar el partido.

El sistema defensivo ayuda porque funciona. La seguridad empieza a transmitirse desde Nereo Fernández, que cada día está más aplomado. Sandona jugó un muy buen partido y si bien el pibe Bruno Pittón tuvo problemas con el endiablado y encarador Moreno, no decayó y supo pelearla. Pero hay dos aspectos sobre los que se respalda ese funcionamiento defensivo y tiene que ver con la complementación de los dos zagueros centrales y del entendimiento que están logrando los dos volantes centrales.

Parece que García Guerreño y Sánchez nacieron para jugar juntos. Unión los juntó y sus carreras tuvieron picos de rendimiento con la rojiblanca y formando ambos la zaga central. Después, Acevedo y Mauro Pittón le están dando lucha y fútbol al mediocampo.

Acevedo no hizo un buen partido en Lanús pero tampoco desentonó. Mauro Pittón va creciendo y es de esos jugadores que parece no tener techo. En poquitos partidos hizo lo suficiente como para que la salida de Mauricio Martínez no se sienta tanto en el funcionamiento del equipo.

Hay que admitir una realidad: Unión luce mejor en la tabla que en la cancha. La sumatoria de puntos ha sido excelente en comparación con las actuaciones. Se hizo poco pero se ganó ante Olimpo; se hizo muy poco, casi nada, ante Aldosivi; y lo mejor se vio el sábado, con un planteo inteligente y con un buen segundo tiempo (lo mejor) en el cual hasta pudo marcarle algún gol más al último campeón.

Una primera conclusión que se podría sacar, es que Unión parece tener hoy mejores argumentos para jugar de visitante. Es decir, se sintió mejor dándole la responsabilidad al rival que asumiéndola. De local y ante rivales como Olimpo y Aldosivi, se cae de maduro que no se puede jugar a otra cosa y que se debe plantear un partido de ataque.

Es cuestión de empezar a encontrar formas de juego, para que se pueda trabajar siempre con la misma solidez que se hizo el sábado y para que la búsqueda del arco contrario con un rival jugando a esperar, no se transforme en un problema. Fuente: El Litoral

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