Posibles titulares para recibir a Rosario Central: Nereo Fernández; Agustín Sandona, Leonardo Sánchez, Rolando García Guerreño y Bruno Pittón; Lucas Algozino, Manuel De Iriondo, Martín Rivero o Diego Villar y Diego Godoy; Franco Soldano y Lucas Gamba.

“Si se va Leo, nos deja un quilombo”. Esta frase pertenece a un dirigente de Unión, no importa quién. Posiblemente no haya sido la opinión generalizada, aunque sí la mayoritaria. Madelón tenía respaldo, nadie lo cuestionaba, la victoria y la actuación ante Sarmiento había colmado las expectativas y la derrota ante River en la Copa Argentina había cicatrizado rápidamente. Fue una herida, en definitiva, que dolió mucho más en el entrenador que en el hincha.

Esa frase (“nos deja un quilombo”) se empezó a manifestar con hechos desde el mismo momento en que se produjo aquella despedida del ex entrenador. “Tenemos que conseguir alguien del perfil de Leo”, se animó a tirar uno. Y enseguida vino la respuesta: “Pero, ¿quién tiene ese perfil?, ¡vamos!, ¡tiren nombres!” Y está claro que de esos nombres, hubo uno solo que pareció encontrar rápido consenso: Luis Zubeldía.

Después de haber iniciado su carrera como entrenador de Lanús, Zubeldía tuvo una experiencia en un grande como Racing y comenzó a incursionar en el exterior, primero en Barcelona de Ecuador, luego en Liga de Quito y por último en Santos Laguna, donde fue cesanteado en agosto de este año después de haber empezado mal el torneo, aunque con un pasado reciente muy bueno en dicho club.

“Les agradezco, pero mi intención es la de seguir dirigiendo en el exterior”, fue la respuesta de Zubeldía que echó por tierra esa pretensión de Unión por traer a un técnico joven (tiene 35 años) y ya con una buena experiencia, como para tratar de encarar un proyecto a largo plazo, como el que se llevó adelante con Madelón, el técnico que luego del alejamiento del mellizo Barros Schellotto de Lanús y el de Ricardo Zielinsky de Belgrano, se convirtió en el hombre con mayor permanencia al frente de un equipo en este fútbol argentino cada día más competitivo e ingrato para la elaboración de procesos a mediano o largo plazo.

En esa interminable danza de nombres, todos (sin excepciones), tuvieron puntos flacos y oscuros que enseguida los hicieron caer. Hubo ofrecimientos y posibilidades de todos los “colores”, desde los experimentados hasta los debutantes, pasando incluso por aquellos con pasado y hasta con rica historia en el club (Gugnali, Trullet, Sava).

¿Cuáles fueron los elementos que se tuvieron en cuenta para decidirse por la continuidad de Juan Pablo Pumpido?

* Por más que en el pensamiento de muchos dirigentes, el partido con Atlético Tucumán podía llegar a tildarse de antemano como “perdible”, el resultado positivo fortaleció a “Juampi”, algo que hubiese sido al revés en el caso de una derrota.

* Otro aspecto vital fue la falta de una alternativa superadora y que genere consenso en la dirigencia. El único nombre que no tenía demasiados reparos, era el de Luis Zubeldía. Se apuntó también a Lucas Bernardi como una posibilidad, pero arregló con Arsenal y quedó afuera de carrera.

* Cuando el mismo Madelón señaló que de los 26 ó 27 integrantes del plantel hay 15 ó 16 jugadores surgidos de las inferiores, lisa y llanamente estuvo sirviendo en bandeja a quienes toman decisiones, cuál era el camino a seguir.

* “Estoy convencido de que hubo jugadores que no pudieron rendir bien porque sentían la presión de responderle a quien fue su técnico en la reserva”, dijo un alto directivo rojiblanco. “Eso me lleva a pensar que se van a ‘matar’ por él en la cancha”, concluyó.

Moraleja: a favor de Juan Pablo Pumpido, la buena imagen que de él tiene el plantel. Brítez dijo luego del partido en Tucumán que “no queremos que venga un técnico estrella”. Está claro que la decisión es de los dirigentes y no de los jugadores, pero es importante también conocer la opinión del plantel. Alguna vez (año 2002), Unión tenía todo arreglado con el “Chulo” Rivoira para que asumiera después de una derrota en cancha de Boca. Cuando los dirigentes llegaron al vestuario, se encontraron con el pedido expreso del plantel de que se quedara Darío Kudelka —era el técnico interino— y el equipo se salvó del descenso.

* Si bien algunos piensan que a Juan Pablo le puede faltar adquirir un poco más de experiencia dirigiendo un año más en reserva, esos mismos creen que, el actual, es un buen escenario: no hay problemas inmediatos de descenso, hay un fuerte colchón en el promedio, conoce el plantel y muchos de los jugadores que están, ya fueron dirigidos por él.

* Desde hace un tiempo, la reserva forma parte del esquema de fútbol profesional. Es decir, Juan Pablo Pumpido estuvo trabajando en este tiempo codo a codo con Madelón. El ex entrenador lo consultaba mucho por las características de los jugadores de abajo y le solicitaba lugar para algunos de los de arriba que necesitaban actividad competitiva.

* “Nos quedan cinco partidos hasta el cierre del año. Si sacamos 7 ú 8, ¿es una buena medida?”, se preguntó un alto dirigente de Unión. Y confían en que los pueda lograr.

* “Aún con errores, estamos haciendo un trabajo y queremos seguir dándole coherencia a ese trabajo. Han aparecido muchos jugadores como los dos Pittón, Algozino, Andereggen, que se suman a Fleita, Sandona y hasta podríamos involucrar a De Iriondo y a Soldano, que llegaron cuando eran grandes pero que tuvieron su paso por la reserva”, fue otro de los conceptos a los cuáles se le prestó mucha atención.

Juan Pablo Pumpido tiene que convencerse de que de ahora en más es el entrenador del plantel profesional de Unión. Por lo tanto, su trabajo, sus decisiones y sus resultados quedarán metidos en ese margen de evaluación al que se someten todos los entrenadores. Fuente: El Litoral

Torneo Primera División - Fecha 12

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Torneo Primera División - Fecha 11

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Goles: 17' PT Diego Godoy (Un) ; 38' PT Franco Niell (Gi)

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