Juan Pablo ya no es el hijo de...

Si bien es cierto que dentro de los parámetros normales, 33 años es una edad prematura para ser el director técnico de un equipo de Primera División, también hay que decir que Juan Pablo Pumpido ya tiene 12 años de experiencia laboral como ayudante de campo, además de haber entrenado a divisiones inferiores durante mucho tiempo. A eso hay que agregarle que es el hijo de Nery, con todo lo que eso conlleva, pero a él no le pesa, al contrario. A través de su trabajo y de sus declaraciones, de a poco está imponiéndose, y ya es redundante hablar de él como “el hijo de...”

A propósito de declaraciones, hace pocos días brindó una entrevista exclusiva para el programa partidario “La Vida Color de Unión”, durante la cual dejó claros conceptos sobre su forma de pensar, aun cuando sabe que está cumpliendo un sueño.

* Presente con visión de futuro: “Estamos viviendo un momento donde podemos volver a hacerles sentir a los jugadores del club el sentido de pertenencia y el amor por este lugar, que en una época se había perdido. Lo bueno sería lograr que el jugador que por algún motivo se tenga que ir, después de unos años prefiera volver, y es indudable que teniendo toda gente del club pasa eso”.

* Sus laderos: ‘Pata’ (Mazzoni) y el ‘Perro’ (Donnet) nacieron acá. A ‘Pata’ le pasó como a mí, desde la época en que nuestros padres jugaban juntos. Eduardo (Magnín) también, hacía dedo para venir todos los días desde Esperanza cuando jugaba en las inferiores, eso es un plus. Es muy positivo. De todas maneras, los resultados son los que mandan, pero es fundamental conocer muy bien el lugar en el cual estás trabajando. Creo que cualquier técnico que es hincha de un club y va a trabajar a ese lugar, lo cuida y deja la vida por ese lugar, es lo que te da el sentimiento”.

* La deuda pendiente: “Con respecto a lo del manager, lo de ‘Lucho’ (Zavagno) hubiera sido muy bueno. Es un tipo que tiene una importante trayectoria afuera, donde ese puesto en los clubes europeos es fundamental, y para nosotros hubiera sido muy importante tenerlo, pero tiene un contrato con el Chelsea y no lo pudo romper. Lamentamos mucho no poder tenerlo”.

* Una gran ventaja: “En Unión, desde hace unos años, hay un ida y vuelta constante entre el profesionalismo y la reserva e inferiores. Hay un conocimiento y un diálogo grande entre todos los entrenadores, entre todos los cuerpos técnicos; eso hace que todos trabajemos mucho más tranquilos, y que los pasos de los jugadores de un lado a otro sean más fáciles”.

* La claridad del mensaje: “Pienso que lo más importante que hay que demostrarle al jugador es que uno estudia y trabaja, y lo que le dice es porque está convencido de eso. A partir de ahí el jugador se olvida de la edad que tiene el técnico, y lo empieza a escuchar y a creer, es así”.

* Una hipocrecía: “A veces escucho a los técnicos de inferiores, y hasta a los de reserva, que dicen que no tienen intenciones de dirigir Primera División, pero es mentira. El que está en el fútbol, en algún momento va a querer dirigir primera”.

* Buen momento para poner el pecho: “Es verdad que en mi caso fue una situación algo rara, y también que haya sido un objetivo a cumplir más adelante, pero cuando las cosas se dan hay que tomarlas o dejarlas. Se dio ahora por una partida inesperada de ‘Leo’ (Madelón), porque el equipo está estable en Primera División y los resultados no eran malos”.

* Oportunidad impensada pero esperada: “Generalmente los cambios de técnicos se dan por una crisis futbolística, pero en este caso no la había. Se dio ahora y la tomamos como la mejor oportunidad de nuestras vidas. Sin ponernos un límite ni un techo, trabajamos día a día, semana a semana, y así lo disfrutamos”.

* Proyecto ideal: “Para que los futbolistas juveniles lleguen a jugar en Primera División lo ideal es que el club esté en el estado en que hoy está Unión”. Fuente: El Litoral

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