Pumpido: "No olvido todo lo que viví"

Es parte de las vueltas que tiene la vida. No pierde de vista que 17 años atrás, arribó a Boedo tras un viaje en el que, de tan largo, pedía un deseo por cada vuelta que daba la aguja del reloj… Y uno de ésos se cumplió. Porque hoy, lejos de ser aquel purrete que colgó los botines luego de haberlo intentado con la azulgrana, se calzó el buzo de técnico. “Estaba en la Sexta de Unión y, cuando volví a Buenos Aires, Ruggeri me dio la chance de probarme en la Quinta de San Lorenzo”, recuerda Juan Pablo Pumpido en diálogo con Olé .

De Nery, su padre, arquero campeón del mundo en 1986, no sólo heredó los genes: también la pasión por el fútbol. De hecho, tras la salida de Leonardo Madelón, se convirtió en el DT de Unión, que esta tarde visitará al Ciclón en un estadio que además de historia, tiene muchos recuerdos. “No puedo olvidarme de todo lo que viví. Cada vez que me cruzo a alguno de mis ex compañeros, charlamos y nos emocionamos”, cuenta.

-¿Con quiénes llegaste a compartir plantel?

-En ese momento estaba Franco Niell, Juan Piombo, Pablo Zabaleta, que es más chico pero entrenaba con nosotros, al igual que Bottinelli… También estaba Orion, que nos lleva un año: somos de 1982.

-¿Y con los que jugaban en Primera? ¿Conversabas con alguno?

-Tenía relación con Ameli, que lo conocía porque estuvo en Santa Fe. También con Ruggeri, que era el técnico de Primera… En Reserva dirigía Luna y coordinaba Doria.

-¿Conociste a Tinelli?

-Sí, pero por mi viejo. Cuando era más chiquito iba muy seguido a esos torneos de Ritmo la Noche, en los que participaba Maradona, por ejemplo. Después no tuvimos más relación. Seguramente se acuerde de eso, y de que soy el hijo de Nery, ja.

-¿Por qué te terminaste yendo de San Lorenzo?

-Terminó el año, no quedé, y tampoco volví a jugar. Preferí finalizar los estudios, que lo había dejado interrumpido. Después hice unos años de periodismo, pero no me convenció y surgió la posibilidad de volver a Santa Fe. Ahí empecé como técnico. Me gusta más esto. Soy feliz.

-Y cuando jugabas, ¿te iba a ver tu papá?

-No, porque vivía en Santa Fe. Igual, en la época que estuve en Unión, sí iba.

-¿Te daba consejos?

-Lo menor posible. Siempre quiso que tanto mi hermana como yo hiciéramos nuestros caminos solos. Los consejos de padre siempre están, pero trataba de no meterse.

-¿Y ahora?

-Lo justo y necesario, como siempre. Trabajé cerca de nueve años solo antes de poder trabajar con él.

-Fuiste ayudante de campo en Primera, pero ahora estás cumpliendo el rol de técnico. ¿Cómo lo estás llevando?

-Se dio de una manera inesperada, porque nadie quería la salida de Leo, pero me preparé 12 años para tener esta posibilidad.

-Ahora volvés al Nuevo Gasómetro. ¿A San Lorenzo ya lo estudiaste?

-Por supuesto. El punto fuerte es de la mitad de cancha hacia adelante. Tiene un mediocampo con buen manejo de pelota y un plantel increíble. Todos son jugadores de jerarquía y desequilibrantes.

-A Central lograron neutralizarlo. ¿Es posible hacerlo con San Lorenzo?

-Vamos a trabajar para eso. Luego, el partido se irá dando de otra forma, pero no vamos a permitir que el rival juegue.

-¿Encontrás alguna similitud entre lo que proponen ambos equipos? Tu Unión es intenso en ataque pero también es solidario. Y San Lorenzo hace algo parecido.

-Los dos parten de un orden y luego tratan de jugar. San Lorenzo tiene un plantel de mucha jerarquía y, si bien tuvo la mala suerte de quedar eliminado de las copas, seguramente peleará lo que le toque jugar el semestre que viene. Fuente: Olé

Con tecnología de Blogger.