Unión necesita goles para el 2017

Lo que Leonardo Carol Madelón pensó que le podían dar Federico Anselmo o Danilo Carando finalmente se lo devolvió Franco Soldano a Juan Pablo Pumpido. Así es el fútbol. Muchas veces, increíblemente ilógico. Ya Leo no está más y una de sus apuestas más importantes fue insistir hasta el cansancio para que los dirigentes compren a un chico que tenía cinco goles en un puñado de partidos con la camiseta de Rafaela. Ese culebrón, saber si Anselmo venía o venía, fue de lo más ruidoso de los últimos tiempos en el Mundo Unión.

Anselmo no la metió y Madelón se fue por esas gambetas que tiene este hermoso juego. Sin embargo, casi al mismo tiempo que se fue Leo y llegó Juan Pablo Pumpido, Unión recuperó poder de fuego -y de juego también, porque obliga los 90 minutos- con la vuelta goleadora de Franco Soldano.

Los cuatro goles que le dio al equipo en siete partidos calmaron los nervios de muchos en el planeta tatengue.

Ese bloque de ataque parecía mejorado de la mano de Franco Soldano, porque para este cuerpo técnico el sacrificado Lucas Gamba es más “7” que “8” y porque Vadalá fue mostrando cosas en los metros finales de la cancha.

Unión tiene 14 goles en 13 partidos: de esos gritos, cuatro fueron de Franco Soldano en siete fechas. Los otros dos rubros hablan claramente de cómo llega Unión al gol: tres gracias a la pegada del paraguayo Diego Armando Godoy y dos de pelota quieta con “Palmera” Sánchez ganando en el área de enfrente.

Volviendo al tema Anselmo: el jugador-franquicia tiene el mismo aporte que Ema Brítez o Bruno Pittón, marcadores de punta. Los otros atacantes, como Guido Vadalá o Lucas Gamba, gritaron una sola vez en lo que va del campeonato.

Está claro que el poder de gol es una materia pendiente de cara al 2017 para el Mundo Unión. Y ni qué hablar pensando en el partido de mañana, donde el entrenador no podrá contar con Franco Soldano (ver aparte) y toda la responsabilidad será para el “Valesanito” Andereggen, el jugador más joven del profesionalismo tatengue en los últimos tiempos, que logró firmar seis planillas hasta acá y en dos juegos arrancó de titular.

En un mercado que asoma, de mínima, como muy complicado por los recursos de los clubes, está claro que los dos refuerzos que buscará Unión serán de mitad de cancha para arriba, en los metros finales de la cancha y con capacidad de gol.

En la ruleta de rumores y trascendidos, se anota Tobías Figueroa, artillero del ascenso con la camiseta del sorpresivo Guillermo Brown de Puerto Madryn. Alguna vez los dirigentes pensaron en Zampedri, ahora sueña el “9” que está en el sur, como repitiendo la idea de buscar abajo -en categoría de AFA- la solución.

Y una vez más vuelve a escucharse el nombre del “Droopy” Gómez, volante ofensivo de buena pegada: es hincha de Unión y cuando Madelón lo fue a buscar, el nacido en Las Flores II prefirió la chance del fútbol mexicano, donde está actualmente.

El gol es todo un tema en Unión: un tema que parece “manejable” con Franco Soldano en campo e incierto cuando no está el delantero nacido en Córdoba pero formado en Sunchales.

La de mañana, más allá de ser la última del año, será una nueva prueba de fuego para Nico Andereggen. Lo bueno de Racing es que atrás viene desarmado. Lo malo de Racing es que arriba, con “Licha” y Bou, parece tener éso que Unión le pide a Papá Noel para el torneo que viene. Fuente: El Litoral

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