Mosset: "Quiero hacer lo que hizo Unión en mí: formar buenas personas"

Llegó a Unión cuando tenía apenas 9 años y es de esa camada interminable que puede decir con orgullo que disfrutó de las enseñanzas del “Ñato” Grasso. Diego Mosset pasó por todos los rincones de la vida de Unión y en medio del alejamiento de Alejandro Trionfini más el plus de rumores, nombres y trascendidos, la comisión directiva decidió confirmarlo como el coordinador general del fútbol amateur del Club Atlético Unión.

“Soy de hablar poco, no es que tenga algún problema con alguien, pero lo mío es esto”, dice cuando acepta la producción fotográfica para El Litoral en la cancha auxiliar, donde antes había tierra dura, cascotes y hasta vidrios pero hoy se levanta el Súper Manuel Corral. Allí Mosset disfruta en el primer turno de la mañana viendo entrenar a la cuarta división de la AFA.

El apellido Mosset es conocido en Unión desde antes: “Somos primos hermanos con el “Tato”, su papá es el hermano de mi papá”, aclara al que pregunta por la vinculación.

Llegó —en el club de sus amores— a tener contrato profesional de AFA en el año 1996, concretamente en aquel plantel del “Cabezón” Carlos Alberto Trullet que le diera uno de los ascensos más recordados con los pibes en la historia de Unión.

“Lo de Ale —por Trionfini— nos descolocó a todos, no esperaba la decisión que tomó de alejarse”, dispara Diego Mosset, aceptando el desafío de ponerse al frente de la coordinación general del fútbol amateur tatengue.

—El mismo Alejandro Trionfini (ex coordinador) y Juan Pablo Pumpido (DT de Primera) expresaron públicamente que eras la persona indicada para quedarte a cargo de todo en el semillero tatengue

—Es un orgullo y una responsabilidad. Sólo tengo palabras de agradecimiento para todos y para los dirigentes que confiaron en el trabajo de uno

—¿Cómo y dónde arranca tu carrera como entrenador en su momento?

—En la Liga Santafesina, dirigiendo una de las categorías menores por decisión de Marito Sciacqua y Ricardo Valli: ellos dos me llevaron a Ciclón Racing en el primer paso como técnico.

—¿Y qué te acordás de tu llegada a Unión como DT?

—La primera persona que me llama de Unión fue, en su momento, Marcelo Tomas y me hice cargo de la octava. Así arranqué en la institución, hasta que un momento clave fue en 2010 cuando llegó Nico Frutos. El otro quiebre, por llamarlo de alguna manera, fue cuando a finales de 2013 quedamos con Alejandro Trionfini en la continuidad de este proceso que lleva Unión con sus inferiores.

—¿Qué pensaste en el momento que Fabián Brasca te comunicó la decisión que tomaba la comisión directiva para que quedes a cargo de todo el fútbol amateur de Unión?

—El club, desde el sentimiento es mi casa. Yo llevo más de la mitad de mi vida acá adentro y en lo único que no puedo fallar con los chicos de hoy es con lo que Unión hizo conmigo en estos años: “Hay que ser buena gente siempre, hay que formar buenas personas”.

—¿Qué se siente ver un plantel profesional de Primera con varios elementos que son productos de las canteras tatengues?

—La sensación de que el fútbol amateur de Unión se amplió y creció de una manera impresionante. Por eso hay que ir por más, no nos podemos quedar con lo que se consiguió hasta acá.

—¿Qué es lo más impotante que tiene hoy la estructura amateur de un club como Unión?

—Tenemos un total de once canchas en estado ideal para entrenar todos los días en Los Molinos. Hoy la estructura cuenta con nutricionistas, psicólogos, asistentes sociales...todos logros que se fueron consiguiendo. Nunca faltan elementos de trabajo, todo lo contrario. Cuando jugamos por AFA viajamos con las categorías un día antes y concentramos, hay una clara decisión del club en los últimos años por ocuparse del área.

—Si tuvieras la posibilidad de exigir “ya mismo” algo como prioridad, ¿qué pedirías para el fútbol amateur?

—La idea sería ver cómo podemos hacer para mejorar la línea de micros que llega desde el club hasta Los Molinos. Porque con la cantidad importante de jugadores que tenemos, muchas veces tengo la idea de que perdemos mucho tiempo en el trayecto. Es algo que venimos hablando con los dirigentes desde hace un tiempo.

—¿Se puede coincidir que, desde arriba hasta abajo, es un momento de máxima pertenencia en Unión?: Pumpido, Donnet, Mazzoni, Magnín, Llinas, Mauri, vos...

—Es algo que suma un montón porque además nos venimos viendo las caras desde hace años. Ayer mismo, por ejemplo, se apareció Juan Pablo —por Pumpido, el técnico de Primera— en la oficina del fútbol amateur y tomamos mates un rato largo hablando de varios temas en común de las dos áreas. Es un plus, el del sentimiento por los colores, que debemos explotar en Unión. Tiene que jugar a favor nuestro.

—Acaso de la llamada “vieja guardia” el que quedó en pie es Marcos Capocetti y también comenzó la renovación de los técnicos

—Puede ser que Marcos sea el más conocido por su pasado como jugador profesional. Pero Aldo Spagnol y Diego Velásquez también vienen trabajando muy bien desde hace años con sus categorías.

—¿Qué te gustaría darle a los entrenadores y profes de cada categoría como coordinador de Unión?

—Quiero que nos capacitemos, que nos perfeccionemos. Es por eso que ya tengo en mente los cursos específicos que se dictan durante este año para que vayamos sí o sí. No queda otra. Fuente: El Litoral

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