Pumpido: "Pocos saben que trabajé nueve años solo antes de hacerlo con mi viejo"

No parece desbordarlo la responsabilidad, mucho menos el hecho de tratarse del entrenador más joven en un fútbol tan competitivo como el nuestro. Pero ahí está Juan Pablo Pumpido, quien cuando su padre se preparaba para ser campeón del mundo, él apenas era un niño de muy escasa edad. Hoy, el destino lo ha puesto en un lugar tan soñado como inesperado, por más que parezca una paradoja. Dicen que los sueños se cumplen cuando se desean y se trabaja por ellos. Y está claro que Pumpido “junior” vive su momento más glorioso, al menos en este momento de su corta carrera y rodeado de gente del club como “Patita” Mazzoni, el “Perro” Donnet, Rodrigo Llinas y los profesores Villarreal y Díaz.

-Ya dirigiste seis partidos, no es tu primera pretemporada profesional porque ya la hiciste, ¿qué cosas han cambiado en tu vida?

-Muchas cosas, pero no la forma de trabajar. Estoy expuesto porque dirijo a un club de Primera, lo llevo bien, me gusta y es el objetivo que me propuse cuando arranqué en esta profesión. El desafío es gigante, pero se disfruta.

-Hablando de disfrutar, ¿se puede en un fútbol argentino tan incierto y problemático?

-Es que yo no tengo nada que ver con lo que pasa afuera de la cancha. Yo disfruto en cada entrenamiento, en cada concentración y también en cada partido. Es lo que me toca a mí, asumo la responsabilidad obviamente, pero a mí me produce un gran placer cuando planifico una práctica o cuando me pongo a pensar que tengo a River como obstáculo a superar en el arranque. Las otras cosas feas no me atañen. A mí me encanta la predisposición del grupo, estar junto a los jugadores, pero de lo otro no tengo nada que ver.

-¿Es difícil despegarse de los problemas económicos de los otros clubes y de ustedes mismos?

-Hay clubes que están con muchos problemas, como Banfield, por ejemplo. Pero yo no puedo solucionar problemas ajenos o de la Afa, mi objetivo es Unión y acaba de salir una lista en la que Unión es uno de los pocos clubes que no le deben un peso a la Afa.

-Vamos a suponer que este mercado raquítico hace que no se vaya nadie. ¿Cerrás las persianas?

-No te puedo decir que sí, porque después sale una posibilidad buena y la aprovechamos. Estamos tranquilos y viendo lo que pasa con el mercado. El primero que fuimos a buscar fue el “Pitu” Cejas y lo trajimos. Pero tengo un muy buen plantel.

-¿Los amistosos te pueden hacer cambiar de idea?

-Los amistosos no me cambian el discurso, es un entrenamiento entre dos clubes y muere ahí. Jamás me escucharán hablar de un amistoso como algo determinante en cuanto al resultado. Sirve para sacar conclusiones, pero no mueven mi aguja.

-El Cabezón Marini, ayudante de Grelak, me decía que en el fútbol argentino se juega como se puede y no como se quiere. ¿Es el mismo concepto que te atribuís para tu Unión?

-Terminamos jugando como queremos. Creo que el segundo tiempo con Central fue el punto más alto y es lo que buscamos.

-Pero es difícil jugar y apabullar a un adversario como se logró en ese partido, ¿no te parece?

-Todos los partidos te plantean variantes y nosotros debemos prepararnos. La idea es que el equipo sea ordenado y agresivo, que piense en atacar y no en tener la pelota por tenerla. El partido con Central es un buen espejo, pero también habrá que estar preparado para jugar como lo hicimos ante Temperley, cuando logramos la diferencia y después nos dedicamos a cuidarla. Contra Central, iban 45 minutos del segundo tiempo y el equipo atacaba como si estuviese perdiendo.

-¿Qué te va a dar Mauro Cejas?

El 4-4-2 es un esquema que me gusta, siempre jugué así y a lo sumo jugamos 4-2-3-1. En cuanto a Cejas, me va a dar más variantes ofensivas que defensivas.

-¿Distinto de Algozino?

-Es que Lucas es un “8” más a la antigua, con mucho ida y vuelta, parecido en el juego a Montoya en cuanto a las características. En el caso de Cejas, me va a dar variantes ofensivas jugando por los costados, pero sin el ida y vuelta de Algozino. Por ahí no queremos que los volantes laterales no hagan los 100 metros, porque se desgastan mucho. Con el “Pitu” vamos a tener mucho juego ofensivo en caso de utilizarlo.

-Lindo lío tenés con los volantes centrales…

-Se armó una linda competencia ahí. Acevedo y Pittón eran los titulares, pero las circunstancias llevaron a que jueguen Rivero y De Iriondo, y rindieron. Esa buena competencia interna los hace mejorar.

-¿Coincidís en que De Iriondo es diferente a los otros tres?

-Es tácticamente el más defensivo, pero Mauro Pittón puede hacer ese mismo trabajo. En inferiores lo usé mucho de “5” táctico, es muy inteligente y lo usé ahí cuando ante Gimnasia debió salir De Iriondo. “Chaco” Acevedo también puede jugar ahí, pero es más mixto, más de tenencia de pelota.

-Dos partidos bravos en el arranque…

-¿Por qué dos?... Yo pienso en River, mi mente está puesta en ese partido y no en el que vendrá después.

-¿Es más difícil River de visitante que el clásico?, ¿te crea un compromiso?

-Yo pienso en River… Y el plantel también… Si veo más allá, puedo desviar el objetivo. Y de verdad que el objetivo es River… Y después pensaré en lo que viene.

-¿Le pedís consejos a tu viejo?

-Hablo con él pero muchos no saben que yo trabajé nueve años solo antes de hacerlo con mi viejo. A los 20 años, él fue el primero en decirme que trabajase solo y recién después me sumé a él. Trabajé con Trotta, luego en el torneo Federal y cuando jugaba también, él siempre quiso que lo que pueda crecer o ganar, lo haga solo.

-Potenciaste algunos jugadores, caso Rivero, Godoy, el mismo Algozino al que le diste continuidad, a Gamba lo pusiste directamente de delantero y con vos llegaron los goles de Soldano. ¿Hay alguno más que quieras recuperar?

-…

 -Te doy una ayuda: ¿Anselmo?

-La novela antes de su incorporación fue contraproducente para “Fede” porque generó muchas expectativas. Igualmente en ese primer partido con Olimpo agarró una pelota y la metió adentro. Es un delantero al que hay que sacarle provecho adentro del área, es un “9” que tiene que ganar entre los centrales.

-Diferente de Soldano…

-Claro, diferente de Soldano. Por eso digo que hay que ver las características de cada uno y jugar en función de ello. Soldano se las arregla solo mientras que a Anselmo hay que alimentarlo, porque le cuesta más hacer goles.

-Hablando de Soldano, ¿pensabas que se podía ir?

-No. El fútbol está lleno de chusmeríos y siempre digo que hasta que no lleguen cosas reales, no hay que creer en nada. Como nunca llegó nada al club de nadie, todo lo que se dice, son rumores.

-Hay algunos jugadores que son más grandes que vos en edad y eso no es común en un ambiente como el fútbol. ¿Cómo te llevás con ellos?

-Tengo 34 y tenía 33 cuando arranqué, son poquitos los más grandes, apenas Nereo y el Pipa Villar. Para mí, la edad no tiene nada que ver. Cuenta la seguridad y la manera en la que uno habla y se dirige al resto. Si uno está metido, sabe y estudia, se hace respetar. Me llevo muy bien con todos.

-¿Te sirve la edad para entender un poco más a los jugadores de ahora?

-Sin dudas.

-¿Sabés que es un tema del que se habla mucho en el ambiente del fútbol, el tema de las generaciones?

-Sí, ya lo sé. Y así como me preguntás por los que son un poco más grandes que yo, también te digo que puedo entender un poco mejor a los más chicos, porque casi son de mi generación. Fuente: El Litoral

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