Rolando García Guerreño tendría la posibilidad de emigrar

Cuando la incertidumbre aún reina en el fútbol argentino para determinar con claridad la reanudación de la actividad oficial, los rumores le dan paso a las informaciones para que el supuesto interés de los clubes se conviertan en tratativas concretas.

En este caso el dato comenzó a circular el pasado fin de semana y se fue extendiendo hasta estar en boca de todos en el mundo Unión.

Se trata de Rolando García Guerreño y la posibilidad de abandonar el club. Vale recordar que con el regreso del Tate a Primera, por una gestión que pidió en su momento Leonardo Madelón, el defensor paraguayo llegó proveniente de Godoy Cruz. Si bien le costó en el primer tramo adaptarse al club, con el correr de los partidos y la titularidad respetada por el anterior cuerpo técnico, el defensor se transformó en uno de los inamovibles de la estructura inicial. De hecho en el ciclo con Juan Pablo Pumpido como entrenador, Rolo fue uno de los cuatro jugadores que disputó los seis partidos desde que asumió Juampi.

Ofrecido al Granate

Unión compró en su momento por 250.000 dólares a García Guerreño, del que tiene el 100% de los derechos federativos y el 50% de los derechos económicos. Su representante es Cristian Bragarnik, de fuerte relación con este plantel y además representante de Madelón. A pesar de que en los planes de Lanús no es prioridad, allegados al DT Jorge Almirón no descartaron la posibilidad de tenerlo en sus planes.

El tema es que el Granate, que tendrá competencia internacional este año, está buscando en el mercado un marcador central y una de las primeras opciones es intentar sumar a Víctor Cuesta, recientemente descartado por Ariel Holan en Independiente.
Una de las variables para negociar la salida de García Guerreño es que el propio Bragarnik compre el pase del jugador (se habla de una cifra cercana al millón de dólares), para después negociarlo con Lanús,

No es nuevo el nombre del paraguayo como una de las posibilidades para negociar en Unión. La realidad en la entidad rojiblanca no escapa a las generales de las que viven la mayoría de los elencos del fútbol argentino.

Con una economía en crisis, un fútbol a la deriva y recursos que no abundan, la chance concreta de poder negociar a un futbolista que de por sí amortizó su compra hace un par de años, es una posibilidad que puede ganar terreno en el transcurso de la semana.

Tener un plan B

En la recta final de la preparación, es evidente que si García Guerreño abandona Unión no se irá cualquier futbolista.

Es uno de los que tiene más experiencia en el fondo y que podría obligar a dirigentes y cuerpo técnico a tomar dos caminos: afianzar a canteranos en la zaga junto al veterano Leo Sánchez, o bien utilizar el cupo que le queda después de incorporar a Cejas para intentar cubrir esa partida con un futbolista de similares características. Seguramente estos días pueden llegar a ser decisivos, teniendo en cuenta que la mayoría de los equipos de Primera División están jugando amistosos, pero con pretemporadas encima y tan solo ensamblando a los refuerzos que pudieron algunos sumar. Más atrás, sabiendo que Lanús es un nombre rutilante para cualquiera, podría quedar abierta la puerta de Olimpia (Paraguay) o Brasil, otros destinos que pensó el representante para ubicar a García Guerreño. Fuente: Diario Uno

Con tecnología de Blogger.