Tienen que poner U$S 1.000.000 para llevarse a Rolando Garcia Guerreño

Está “instalada” la sensación en el Mundo Unión —puntualmente en los dirigentes que asesoran de fútbol a Spahn y en el cuerpo técnico que comanda Juan Pablo Pumpido— que el paraguayo Rolando García Guerreño tendrá salida, esta vez sí, de López y Planes. Incluso, por más que nadie lo diga públicamente, hasta se comenzaron a realizar algunas averiguaciones por zagueros que están “colgados” o con posibilidad de salida en otros clubes de Primera División.

El tema está más que claro y lo saben todos: dirigentes, representante, jugador y hasta el mismo técnico de Unión. Cuando la entidad de López y Planes compró la mitad de los derechos económicos en 250.000 dólares, se dejó por escrito la cláusula de salida para Rolando García Guerreño: 1.000.000 de dólares limpios de todo para las arcas rojiblancas. Como se sabe, Unión tiene el 50 por ciento de los derechos económicos y el 100 por ciento de los derechos federativos de quien hoy es titular indiscutido en la cueva tatengue al lado de Leo Sánchez.

Siempre, en cada mercado de invierno o verano con su correspondiente apertura de libro de pases, el nombre de García Guerreño “suena” en distintos lados: Olimpia de Paraguay, clubes de Brasil, Lanús o Independiente de Avellaneda, por citar los últimos casos.

Esta vez, nuevamente, el nombre se pinta de color grana, donde Víctor Cuesta —colgado de Independiente— sería inaccesible para Nicolás Russo, mientras que los números para llevar a García Guerreño serían mucho más terrenales.

Una fuente de primer nivel consultada por El Litoral firma que “será, en definitiva, el mismo Cristian Bragarnik quien eleve la oferta para quedarse con la mitad del pase que tiene Unión. Después, verá su representante dónde lo coloca”.

Nadie duda de que, en el caso de ingresar 1.000.000 de dólares “limpios” hoy por García Guerreño sería un gran negocio para Unión: cuando lo buscó Madelón en Godoy Cruz era apenas —en el mejor de los casos— un buen suplente. Acá se ganó el puesto, se afirmó al lado de Leo Sánchez, jugó sin “Palmera” un semestre y dejó en claro que es un zaguero seguro e interesante para el fútbol argentino.

“Pusimos 250.000 dólares, lo amortizamos con creces, acá rindió y si ponen el millón de dólares limpio, la operación cierra por todos lados”, reconocen en López y Planes.

Es real que las mayorías de las operaciones de compra/venta/préstamos parecen detenidas en el fútbol argentino, en medio de una crisis dirigencial de egos casi nunca vista, entre los que están con Tinelli más River y los que están con “Chiqui” Tapia más Boca. Nadie hace nada porque no se sabe qué plata recibirán, cómo la cobrarán y cuándo comenzarán oficialmente los campeonatos.

De todos modos, por las dudas, mientras el entrenador está conforme y tranquilo con el plantel que tiene Unión para este semestre decisivo, los dirigentes comenzaron a hacer algunas averiguaciones. “No podemos quedarnos de brazos cruzados, porque la chance para que Rolo se vaya está latente”, dicen bajo cuerda.

No es nuevo que Cristian Bragarnik, representante de Rolando García Guerreño y de Jorge Almirón (técnico de Lanús, equipo que pretende al “2” de Unión), es el empresario de moda en la Argentina. En su arco iris se abarcan muchos jugadores, varios entrenadores y demasiados clubes.

Pumpido, el jugador y los dirigentes saben que si viene alguien con un “palo” verde limpio, García Guerreño dejará de ser jugador de Unión. Porque el club lo necesita y porque así fue firmado en su momento. Fuente: El Litoral

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