El nombre de Marcelo Martín toma fuerza en la AFA

Luego de casi tres horas de reunión en un hotel de Retiro, dirigentes del ascenso y de la primera división del fútbol argentino anunciaron un principio de acuerdo para normalizar la AFA y para que vuelva a rodar la pelota a partir de los primeros días de marzo. El cronograma establece que el 27 de febrero se realizará una Asamblea en la que se reformará el estatuto, se rescindirá el contrato con el Fútbol Para Todos, se rubricará el convenio con los nuevos dueños de los derechos de TV y se creará la Superliga. Ese día es feriado de carnaval, por lo que lo más probable es que se pase para el 28. El 16 de marzo se realizarán las elecciones: habrá 22 asambleístas de primera y 21 del ascenso y las ligas del interior.

"Las categorías deberían encontrarse hoy mismo para definir si aceptan esto o no. Las bases son mucho más combativas que quienes estuvieron en la reunión", señaló uno de los asistentes al cónclave de ayer. El acuerdo es frágil: si bien el ascenso consiguió que las elecciones sean un mes antes que lo que programó la FIFA (16 de marzo en lugar del 28 de abril), sus máximos referentes pretendían adelantarlas aún más. También querían votar con el estatuto vigente, y no con el reformado, que le limita la representatividad: pasa de tener 45 votos a 21, y pierde la mayoría automática. Puede ocurrir que las categorías reprueben el acuerdo. La B Nacional, por lo pronto, se reunirá hoy.

En este marco, los dirigentes estiman que el fútbol podría volver el próximo 3 de marzo, siempre y cuando se cancele el vínculo con el Gobierno y se apruebe la oferta de alguna de las cadenas interesadas en transmitir el fútbol. En este sentido, trascendió que la apertura de sobres se realizaría el próximo viernes 17. Ese nuevo convenio les garantizaría a los clubes $1000 millones, que las empresas adelantarían para quedarse con el negocio. Con esa cifra, la pelota podría volver a rodar.

Más allá de la limitación en la cantidad de representantes (hoy vencía el plazo para que la AFA le mandara a la FIFA su respuesta a las objeciones del estatuto nuevo), el ascenso entiende que aún con el código reformado podrán imponer a su candidato a presidente, Claudio "Chiqui" Tapia, yerno de Hugo Moyano y presidente de Barracas Central. Queda por saber quién estará enfrente: si será un candidato de la primera división o un hombre impuesto por el Gobierno. En los pasillos de la Casa Rosada dos nombres aparecen en la primera fila. Son Alejandro Marón (ex presidente de Lanús y actual asesor de asuntos legales de la Confederación Sudamericana de Fútbol) y Marcelo Martín, vicepresidente de Unión de Santa Fe. El calendario electoral establece que las postulaciones deben hacerse un mes antes. Y, por esta vez, deberán someterse al test de idoneidad en Suiza: será la FIFA la que autorizará las postulaciones.

"Está claro que todos deberemos ceder para llegar a un acuerdo. Este principio de comunión es algo positivo", se alegró un integrante del ascenso en el lobby del hotel en el que se reunieron. Toman como positivo el hecho de tener apenas un representante menos que la primera división en la Asamblea que elegirá al próximo presidente de la AFA. El ascenso, también, aceptó la creación de la Superliga de primera, condición impuesta por el Gobierno para entregar los $530 millones de rescisión del contrato del Fútbol Para Todos. Ahí habrá otra batalla: la elección de su primer presidente. Daniel Angelici (Boca) ya adelantó que quiere a un CEO. Marcelo Tinelli puede optar al puesto. Pero es otra historia: antes que pensar en la Superliga de primera, la AFA debe comenzar a normalizarse. El acuerdo de ayer, aunque débil, es un primer paso en esa dirección.

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