Posibles titulares para visitar a Boca Jrs: Matías Castro; Mauro Pittón, Brian Blasi, Rodrigo Erramuspe y Bruno Pittón; Lucas Algozino o Santiago Magallán; Nelson Acevedo; Manuel De Iriondo o Santiago Magallán y Diego Godoy o Diego Villar; Lucas Gamba y Federico Anselmo.

Ellos corren hacia el futuro

Cuando las cosas se hacen bien, a consciencia, con el tiempo los frutos salen a la luz. Este es el caso de Unión con sus inferiores, que desde hace algunos años trabaja con perfil bajo y luego la Primera se encarga de mostrar claramente los buenos jugadores que se forman desde abajo. Ovación dialogó con tres chicos que son promesas y cada uno cuenta sus vivencias y sueños; tal es el caso de Francisco Gerometta, Diego Esquivel y Francisco Maurino

—¿Fue difícil desprenderse de la familia para venir a buscar un futuro en Unión?

—Diego Esquivel: Fue una gran decisión para mí y mi familia. Ellos querían que me quede, fue duro para ellos y el primer mes lo sufrí un poco, no tenía amigos, no tenía con quien estar. De a poco fui haciendo amigos, después se vuelve una costumbre estar lejos de casa. A veces extraño cuando estoy aburrido, después cuando empecemos la escuela no tendremos tiempo para nada.

—Es bueno tener la mente ocupada para no extrañar...

—DE: Ya estoy encaminado en el fútbol, quiero llegar a la Primera de Unión, poder debutar, sino es este año será el año que viene, ya quiero pisar la cancha.

—Seguramente también te costó adaptarte a vivir solo...

—Francisco Gerometta: Sí fue un gran paso y difícil a la vez, se hacía complicado, pero siempre pensando en lo que uno quería. Las primeras semanas se hicieron complicadas, pero nadie me obligó a estar acá, así que traté de disfrutar siempre, ahora con varios años encima estoy bastante acostumbrado, no tengo problemas para nada. Hasta cuando estoy allá extraño acá. Tuve una lesión en los ligamentos y fui a mi casa dos meses a hacer la rehabilitación, en ese tiempo no veía la hora de estar acá, para volver a entrenar y a estar con los chicos.

—¿Qué significa empezar de muy chiquito en Unión?

—Francisco Maurino: Venir acá es un esfuerzo muy grande que hacen mis padres, y yo lo disfruto muchísimo, quiero llegar a Primera, poder jugar con equipos grandes. Para mí estar acá es muy bueno, me siento muy feliz en el club, me da siempre todo, y a la vez estoy muy agradecido con el club.

—Cuando venís de Santo Tomé al club, ¿cómo manejas tu ansiedad, se te hace corto o largo el viaje?

—FM: En realidad se me hace corto, porque ya quiero estar acá, ni miro el reloj, me mentalizo que quiero estar acá, entonces se me hace corto el viaje.

—¿Por qué en la posición de enganche?

—DE: Siempre me tiré por el lado de dar pases para que mis compañeros hagan los goles. Nunca fui goleador, yo solo asisto a mis compañeros.

—¿Te gusta lucirte en la cancha?

—DE: Sí me gusta. El año pasado di doce asistencias, más los cinco goles que hice.

—¿Dar una asistencia, para vos es como hacer un gol?

—DE: Para mí es mejor dar una asistencia, me siento más cómodo, pero también es lindo hacer goles. Me encanta esta posición

—¿En Villa Ocampo también jugaste de marcador lateral derecho?

—FG: Allá jugué como volante por derecha ofensivo. Cuando vine a Unión a probarme me dijeron que me iban a poner de cuatro, porque tenía buena proyección. Al principio no me gustó nada, me gustaba mucho jugar de mitad para arriba, no me gustaba defender, pero con el tiempo me fui adaptando al puesto y para mí hoy es donde mejor me desempeño.

—¿De chiquito siempre jugaste en el fondo, o como todos ibas para adelante para hacer goles?

—FM: En realidad yo empecé de abajo, por ahí jugué en el medio, pero siempre me gustó de mitad para atrás.

—¿Creés que esa será tu posición definitiva?

—FM: Me siento siempre cómodo en esa posición. Por ahora estoy de marcado central, pero a medida que vaya creciendo no creo por mi estatura, pero de cinco puede ser.

—¿Cuánto se disfruta estar en Unión?

—DE: Lo disfruto mucho. Cada año que pasa hago amigos nuevos. Me siento apoyado por el cuerpo técnico, los directivos, los coordinadores, los psicólogos, que siempre ten dan una mano. Cuando estás decaído siempre están al lado tuyo. En Unión me siento muy cómodo.

—FG: Para mí es fundamental que toda la gente de Unión se preocupe por uno y por los chicos, ellos piensan en nuestro futuro, nos contienen. Nosotros tenemos a los coordinadores, a los psicólogos, que siempre están, los técnicos nos tratan muy bien. También tenemos a los cocineros en la pensión, que son como nuestros padres postizos. Con el cocinero tengo mucha confianza porque hace mucho que estoy en la pensión, es un amigo más y le cuento si tengo algún problema y tratamos de solucionarlo entre los dos. En ese sentido me siento contenido en la pensión, eso me ayudó mucho a que personas como él y su mujer estén en la pensión para que me quede y me adapté bien.

—¿No sentís ese distanciamiento con la familia porque acá también te tratan como en familia?

—FG: Claro, salís de tu familia y entrás acá y los chicos de la pensión son como mi segunda familia, mis hermanos y hay un muy buen grupo. Como todos los años los chicos que vienen, por más que cueste, siempre se adaptan. Cuando vienen chicos nuevos trato de hacerlos sentir de la mejor manera, porque sé que es difícil, entrar y adaptarse a una pensión.

—Tenés compañeros que viven en la pensión, ¿cómo los involucras a tu grupo como anfitrión que sos?

—FM: En realidad lo que tratamos de hacer con los chicos, es integrarlos al grupo, para que se sientan cómodos, para que puedan entrenar con normalidad y den lo mejor de ellos. Siempre los integramos porque somos un grupo muy unido.

—¿Siguen los pasos de algún familiar que haya jugado al fútbol?

—DE: Toda mi familia juega al fútbol. Mi papá Marcos siempre jugó al fútbol, pero no llegó a Primera. Siempre dicen que soy mejor que él, pero mi viejo también fue buen jugador. Era delantero, mucho más rápido que yo.

—¿Tu padre te vio jugar y que te dijo?

—DE: Qué era mejor que él (risas).

—¿Quién más juega en tu familia?

—DE: Mis tíos juegan en la Primera de la Liga de Resistencia. Son dos tíos que juegan y uno que ya dejó.

—¿En tu caso?

—FG: En la familia de mi madre, son todos músicos y en la de mi padre se dedican mucho al campo. Pero tengo mi tío Jorge Arevalo, de Rosario , hermano de mi madre, que fue el único que jugó al fútbol y lo hacía en mi puesto. Dicen que era muy parecido a mí en la forma de jugar.

—De la música al campo, y justo vos en el medio con el fútbol, como tu tío...

—FG: Así es, me dijeron que su juego era parecido al mío, aguerrido, sintiendo el fútbol como yo lo siento.

—¿Te vio jugar?

—FG: Sí. Siempre me ve. Me dijo que le gusta mi juego porque no mezquino para poner todo en cada jugada y que le hago acordar en la época que él jugaba.

—¿Por qué no la música o el campo?

—FG: Me gusta la música como la familia de mi madre, pero quise aprender a tocar la guitarra y me di cuenta que no era lo mío. Desde mi abuelo que era profesor de música, sus hijos salieron todos amantes de la música como mi madre. Mis hermanos cantan y yo salí futbolista, me tira más el lado de mi tío futbolero (risas).

—¿Y vos Francisquito?

—FM: Mi tío Rubén, el hermano de mi mamá, era arquero. Mi viejo en cambio no salió futbolista, es panadero, es patadura, no sabe si la pelota es cuadrada o redonda. Él va pocas veces a verme, mi mamá Claudia es la que siempre va a todos lados. Me da consejos, me felicita, siempre está atenta por si necesito algo.

—¿Qué esperás en esta temporada?

—DE: Espero que sea tan bueno como el año pasado. En el primer partido que jugamos en la auxiliar, Pumpido me puso en la Reserva, hasta mitad de año y después me bajaron porque bajé mi rendimiento, y a fin de año pasado me recuperé y terminé jugando en Reserva. Este año hice la pretemporada con Reserva y me bajaron porque somos muchos, éramos 40.

—¿Qué expectativas tenés de jugar en Reserva este año?

—DE: Estar en Reserva es muy lindo, aprendí muchas cosas, era más chico cuando jugué, siempre los más grandes te dan una mano y te aconsejan, porque ellos siempre me apoyaron. De Reserva a Primera hay un solo paso, espero que pueda tener una chance este año de jugar en la Reserva.

—¿Vos ya te quedas en Reserva?

—FG: Sí, por suerte. En la lista que dieron estoy en el plantel de Eduardo Magnín.

—¿Cómo fue tu temporada el año pasado y a ésta cómo la esperás?

—FG: Fue un año muy bueno. Tuve la suerte de volver bastante rápido de la lesión que tuve. Volví en mayo, empecé en mi categoría y de ahí salté a Reserva, estuve hasta fin de año, pero jugué más en mi categoría. También jugué en Primera de liga, donde salimos campeones. Este año arranqué bien la pretemporada, creo que tendré un poco más de posibilidades, quiero ganarme el puesto en Reserva.

—¿Qué esperás de este año?

—FM: El año pasado lo terminé muy bien, no se pudo salir campeón en la Liga, pero en realidad tuvimos un muy buen año, salimos campeones en varios torneos. Este año lo empecé bien. Es muy complicado estar en Liga o Pre AFA, somos muchos chicos que quieren jugar. Para llegar, siempre tenés que dar un poco más de lo posible.

—¿Nunca das nada por perdido?

—FM: Nunca doy por perdido nada, no bajo los brazos y siempre voy para adelante.

—¿Qué clase de jugadores se consideran?

—DE: Soy un jugador que siente mucho el fútbol. Siempre quiero tener la pelota, la pido siempre, me muestro permanentemente para buscar un claro y estar en una buena posición para asistir a mis compañeros. Siempre hablo con ellos para que tiren diagonales, para devolvérselas, encontrar un hueco o inventar alguna jugada. Improviso todo el tiempo, no tengo nada preparado, me gusta jugar suelto.

—FG: Me gusta jugar pasando rápido al ataque sin pelota, para sorprender llegando al área de enfrente, lo mío es más físico, me siento más fuerte, de meter siempre, soy aguerrido en la marca. Trato de dar lo mejor para el equipo. Soy un jugador con mucha personalidad.

—FM: Me considero un jugador más que nada defensivo, trato de jugar con mis compañeros. Jugando atrás veo a todos los chicos cómo juegan, siempre trato de corregir, soy de pegar algún grito también para ordenar.

—¿Cual es la prioridad para ustedes, quedarse a practicar después del entrenamiento, ver partidos por TV, o jugar a la play?

—DE: Prefiero quedarme a practicar luego de los entrenamientos. Por ejemplo, practico los tiros libres, me hace mucho mejor que quedarme a jugar a la play o ver videos. Aunque los videos también te sirven para ver jugadas puntuales. Creo que practicando tiros libres me sirve más.

—FG: Creo que quedarse a practicar luego de los entrenamientos es lo que más te sirve. Podés ver videos, pero eso lo tenés que llevar a la práctica, tenés que verlo y practicarlo luego.

—FM: Es bueno después de las practicas seguir entrenando, para seguir corrigiendo tus errores. Siempre quiero reforzar algo que no me sale, los tiros libres por ejemplo. Si ves videos luego los tenés que poner en práctica.

—¿Qué es Unión para ustedes?

—DE: Unión me dio mucho. Me formó como persona y jugador. Capaz que si me quedaba en mi ciudad no era la persona que soy hoy. Mi familia también me dio mucho. A mi familia y a Unión les tengo que agradecer todo. Siento la camiseta de Unión, me voy volviendo hincha del club, es un orgullo para mí y mi familia.

—FG: Nos llega todo ese sentido de pertenencia que nos transmite la Primera. Para mí Unión fue mi primer amor, me dio la posibilidad de jugar en AFA, de mostrarme y con el tiempo uno se va haciendo hincha, pero siempre tratando de dar lo mejor. Soy un agradecido de este club, porque más allá de las posibilidades que me da como jugador, te inculca muchos valores, no te deja de lado la escuela, el estudio. Acá siempre nos hablan bien, Magnín nos inculca que no solo hay que estar preparados para jugar en Primera, sino que también hay que jugar en Primera en la vida. Más allá del fútbol hay una vida por vivir. También le agradezco a mi familia, por más que no era el fútbol lo que ellos querían, siempre me acompañaron y nunca me dejaron de lado. Este año quiero ir paso a paso, afianzarme en Reserva y prepararme para cuando me toque la oportunidad de saltar a Primera.

—FM: Unión me da muchas cosas, me da herramientas para que pueda seguir adelante, para que siga entregándole lo mejor al club. Mi abuelo era de Unión, me llevaba mucho a la cancha, me dio mucha pasión por el fútbol. Cuando entro al club me da alegría, acá soy feliz. Los de Primera me contagian su actitud, siempre dan todo en cada partido para el equipo. Fuente: Diario Uno

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