En el estadio “15 de Abril”, Unión perdió 3 a 0 ante Independiente. Los autores de los goles fueron Emiliano Rigoni (x2) y Lucas Albertengo. Otra vergonzosa actuación de Unión en su casa. Un equipo que jugó solo 15 minutos de 90. No hay mas nada que aclarar, seguimos viendo lo mismo que hace 10 partidos atrás. Un equipo que no sabe a que juega, solo aprovecha algún rebote o pelota perdida. Basta de Mauro Cejas (jugador de 20 minutos), de Federico Anselmo (no cabecea ni salta). Sin dudas, hay que hacer una GRAN GRAN limpieza en este plantel para el próximo torneo. El juvenil Nicolás Andereggen sufrió una grave lesión y tuvo que ser retirado en camilla. Por lo que se pudo observar, es un problema en su rodilla. Rogamos que no sea rotura de ligamentos. Con esta derrota, Unión se queda con tan solo 32 puntos en la posición 22. En lo que va del torneo, solo se ganaron y empataron 8 partidos y se perdieron TRECE.

Comienza una nueva ilusión

Después de la medida de fuerza –entendible para muchos y polémica para otros– impuesta por Agremiados por los atrasos en el pago de los salarios a los jugadores, Unión ya sabe que llegó el tiempo de jugar por los puntos. Fue una pretemporada más extensa de lo normal, donde se aprovechó para aceitar el funcionamiento en base a una importante cantidad de amistosos (nueve, donde ganó cinco, empató tres y perdió uno), que le servirán como tester de cara al futuro.

Esto tiene que ver con que cerró el 2016 dentro de los primeros 10 (22 puntos, a 11 del líder Boca), siendo un aliciente para ir en busca de más. Básicamente, porque está en el umbral de clasificarse a una copa internacional por primera vez en su historia. Según el reglamento de AFA, los cuatro mejores se meterán directamente a la Libertadores de 2018; mientras que del 5º al 9º, más el campeón de la Supercopa Argentina (Lanús) ingresarán en la Sudamericana del mismo año.

Es así como, si hoy terminara el certamen, el elenco santafesino tendría un boleto para el segundo certamen en importancia del continente. Es verdad también que existe una serie de variables que podrían cambiar el espectro. Por ejemplo, que el ganador de la Copa Argentina sea el mismo que salga campeón de Primera División, abriendo un nuevo cupo. Por consiguiente, si la cosecha de puntos sigue creciendo, por qué no soñar con jugarse un pleno a la Libertadores.

Pero sin salirse tanto del escenario donde actualmente está, el Tate también sabe que no debe descuidarse con el promedio del descenso. Cualquiera podría pensar que ya es tema del pasado, producto al buen colchón que posee, pero en un campeonato competitivo y donde cualquiera le puede ganar a cualquiera, las sorpresas ingratas están fuera de la idea. Es así como, sumando, se olvidará de una cosa para ya pensar en otras más ambiciosas.

El paradigma del fútbol encierra un montón de circunstancias que lo denotan como el más popular del planeta y es así como el elenco de Juan Pablo Pumpido irá paso a paso con el fin de cimentar un anhelo que le viene siendo esquivo. Pero desde que el DT tomó las riendas, el equipo mejoró sustancialmente a punto tal de ir creciendo, no solo en rendimiento, sino en el respeto y consideración de los demás.

Este Unión se volvió un hueso duro de roer y es así como quiere ser protagonista en cada cancha. No se descubre nada cuando se dice que carece de figuras y jugadores de jerarquía, pero el entrenador nunca buscó eso, sino forjar un grupo y amalgamar una base que nació con Leonardo Madelón (hoy técnico de Belgrano). A partir de allí edificó una seguidilla de buenos resultados que le permite, sin estridencias, ser animador y con ganas de no defeccionar. Con la premisa de gestar lo colectivo por sobre lo individual.

La empresa no será sencilla, todo lo contrario, harto complicada. Más que nada porque hay otros equipos que tienen los mismos objetivos, haciendo que la concentración esté siempre al dente. A eso hay que agregarle la jerarquía y los presupuestos que, en la mesa, ponen en jaque cualquier ilusión. Pero como dice el refrán: "cuidado con los miedos, les gusta quitar sueños", entonces ahí es donde Unión debe hacerse más fuerte que nunca.

La base está

Pumpido y compañía ya dejaron en claro cuál es su idea, con un esquema (4-4-2) que le sienta cómodo al plantel y que tiene que ser solidaria desde al arquero al último delantero. Quizás carece de un habitual generador de fútbol, pero justamente el punto más alto lo tiene el círculo central, con cuatro volantes en un alto nivel y con la capacidad de gestar volumen de juego. Después tiene buena pegada con el paraguayo Diego Godoy por la izquierda, la solvencia de Leonardo Sánchez en el fondo y la potencia de Franco Soldano en el área, quien buscará trasladar el gran final de año que tuvo.

No hay misterios, solo claridad y las ganas de ir en busca de nuevos horizontes. En medio de un fútbol argentino que se debate entre la política y la facción dirigencia en busca del poder, Unión piensa en lo suyo.

La meta comenzará este domingo ante uno de los equipos más grandes del país y que tranquilamente puede ser la medida justa para seguir creciendo como equipo y desde los números en la tabla de posiciones. Hay más por ganar que por perder, pero lo que sí está claro es que, cuando Germán Delfino dé el pitazo inicial, Unión le dará rienda suelta a su ilusión de ser internacional, por primera vez en su historia. Fuente: Diario Uno

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