Cinco finales para no descuidar el promedio

A fines del 2014 Unión retornó a Primera División de la mano de Leonardo Madelón luego de protagonizar una muy buena campaña en el Torneo de la B Nacional. Y esa racha se prolongó en el campeonato de la máxima categoría que se jugó durante todo el 2015 en lo que fue el primer torneo largo de 30 fechas. Allí el equipo fue de mayor a menor, ya que en la primera mitad del certamen cosechó 22 puntos y en la segunda 19 para llegar a las 41 unidades, producto de nueve triunfos, 14 empates y siete derrotas. Eso le permitió finalizar en la 14ª posición de la tabla con un porcentaje de eficacia del 45,56%

Esa perfomance le posibilitó jugar la Liguilla Pre Sudamericana ante Aldosivi con la ventaja de la localía, sin embargo cayó en el 15 de Abril ante el Tiburón por 2-1 y de este modo no logró acceder por primera vez en su historia a jugar una copa internacional. Pese a esa decepción, el balance de los dirigentes, cuerpo técnico y plantel fue positivo ya que el primer objetivo era sumar una cantidad de puntos necesarios como para no tener problemas con el promedio y se logró.

En el primer semestre del 2016 se disputó un torneo corto de 16 fechas dividido en dos zonas, Unión conformó el grupo 2, cosechando cinco victorias, siete empates y cuatro derrotas. De este modo alcanzó los 22 puntos y quedó en la 8ª posición es decir en mitad de tabla alcanzando un porcentaje de eficacia del 45,83% prácticamente idéntica a la anterior del 2015. Pero con la ventaja de que en un mes el equipo ganó los dos Clásicos, como visitante por 3-0 y como local 1-0. Eso hizo que la conformidad sea absoluta para mantener la esperanza de seguir progresando.

Madelón continuó al frente del plantel y el comienzo de la temporada 2016/2017 fue irregular pero desde lo numérico seguía siendo aceptable y apropiado para engrosar el promedio. El técnico se fue luego del triunfo como local ante Sarmiento por 1-0 en la 8ª fecha. Hasta allí el
 Tate había ganado tres partidos, empatado dos y perdido tres. Sumando 11 puntos sobre 24.

Asumió Juan Pablo Pumpido y el rendimiento fue en ascenso, al punto tal que de los seis encuentros restantes apenas perdió uno (San Lorenzo como visitante por 3-2), ganó tres y empató dos. Por lo cual el balance fue altamente positivo y las expectativas de cara al 2017 eran muy buenas. Y en la reanudación del torneo Unión igualó como visitante ante River 0-0 superando incluso al Millonario en el trámite de juego y estando cerca de ganarlo. Hasta allí el porcentaje de eficacia era del 57% cosechando 12 puntos sobre 21 en juego.

Pero llegó el Clásico y la derrota como local significó un click en la campaña del conjunto rojiblanco, dado que a partir de allí nada fue igual. Se notó un derrumbe pronunciado tanto en el aspecto futbolístico como anímico. Y eso desencadenó en la renuncia de Juampi Pumpido que se fue por decisión propia luego de perder en el último minuto ante Vélez por 2-1 como visitante.

De los últimos seis cotejos, Unión había ganado uno, empatado uno y perdido cuatro. Es decir había cosechado cuatro unidades sobre 18 en disputa con un porcentaje de eficacia del 22,2% claramente inferior al 57% que había alcanzado en los primeros siete encuentros dirigidos por Pumpido. Y eso fue clave para que el joven DT se marchara, como así también sabiendo de la proximidad de un nuevo Clásico que significaba un escenario muy complejo.

La dirigencia debió salir a buscar un entrenador, se cayeron las principales opciones que eran las de Ricardo Zielinski y Jorge Burruchaga y por ese motivo asumió Pablo Marini al que los dirigentes ya habían contactado horas después que Pumpido anunciara su salida. Pomelo no dirigió ante Patronato ya que lo hizo Eduardo Magnín y el Tate igualó 0-0 con el Patrón en el 15 de Abril.

Su debut fue la goleada sufrida ante Atlético de Rafaela por 3-0 en el Perla del Oeste, luego llegaría el empate como visitante en el Clásico 0-0 que le dio oxígeno al plantel y por supuesto al entrenador que ya había recibido críticas por su primer partido en el banco. No obstante ese alivio que provocó la igualdad ante Colón se evaporó rápidamente con la caída como local ante Arsenal por 1-0.
Así las cosas en lo que va del 2017 Unión disputó 11 encuentros, de los cuales ganó apenas uno, perdió seis y empató cuatro. Cosechó siete puntos sobre 33 en juego con una eficacia del 21,2%. Sin dudas que una campaña de descenso. Por lo cual resultan fundamentales los próximos cinco partidos que deba afrontar, que por otra parte son realmente muy complicados.

Ahora el Tate visitará a Estudiantes, luego recibirá a Newell's, viajará a Parque Patricios para medirse con Huracán, será local de Independiente y cerrará en la Bombonera ante Boca. Realmente un fixture durísimo ante rivales que juegan para ser campeón o acceder a la Copa Libertadores. En consecuencia no está en condiciones de regalar nada y debe pensar en el presente y no en lo que vendrá. Porque los puntos que se pierdan ahora se sufrirán y mucho en el futuro.

Hoy Unión está ubicado en la 17ª posición en la tabla de los promedios con 92 puntos sobre 71 partidos jugados y un promedio de 1,295. Pero no puede darse el lujo de seguir desperdiciando puntos teniendo en cuenta que en los próximas temporadas serán cuatro los equipos que pierdan la categoría y desde el retorno a Primera División el Tate se había olvidado de usar la calculadora. Por lo cual este plantel y el cuerpo técnico que comanda Marini deben ser responsables de mantener la calculadora en el cajón y no volver a épocas anteriores. Fuente: Diario Uno

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