Una alarmante anemia de gol

Las buenas intenciones son saludables en el fútbol. Aquellos que miran y piensan en el arco de enfrente indudablemente sobresalen del resto. Claro que desde la tenencia del balón, para darle buena distribución y que esa gestación se pueda traslucir en la red adversario. Algo que no sucede desde que arrancó el 2017 para Unión.

Dentro de estas 7 derrotas hilvanadas en 12 presentaciones, con apenas una victoria —holgada por cierto— vamos a encontrar más de lo que generó de lo que pudo convertir una formación que en este trayecto ya orientaron Juan Pablo Pumpido, Eduardo Magnín y ahora Pablo Marini.

El gol, ese maravilloso momento de gozo que tiene el hincha de Unión no aparece. Se extingue el certamen y los rojiblancos generan situaciones y por distintos motivos esa estocada final brilla por su ausencia.

En el 2017, el Tate anotó 7 goles: Gamba a Banfield; Gamba por duplicado, Soldano y Britez, de penal, a Talleres; Soldano frente a Vélez y Conti en contra de su valla en el último clásico. Si se toman estos datos de la goleada ante los cordobeses y un tanto de un defensor rival, la cuenta se reduce a apenas dos gritos, con 8 de estos 12 encuentros jugados este año con la garganta seca.
Entre los 30 que participan en el actual torneo de Primera División, Unión comparte el 6º lugar junto a Vélez y Gimnasia (LP) con 22 goles convertidos en 26 partidos. Apenas debajo figuran Huracán (21), Arsenal (19), Belgrano (18), Quilmes (15) y Aldosivi (14) pudieron anotar menos que la escuadra santafesina.

Rachas adversas

Cuando Emanuel Britez de penal sentenció el 4-2 contra Talleres el 3 de abril, nadie imaginaba que después pasarían por el 15 de Abril, Defensa, Patronato y Arsenal. A priori rivales accesibles pero en ninguno de los casos pudo ganar y mucho menos convertir.

Y si de este análisis se deja de lado el cabezazo de Conti en contra de Broun, entonces vemos que aquel empate parcial de Franco Soldano ante Vélez, el 22 de abril en el José Amalfitani, fue la última conquista que pudo anotar un jugador de Unión en el certamen. Después de aquel revés dio el paso al costado Juan Pablo Pumpido. Dio una mano Magnín y después lo más fresco: el arribo de Marini y sus declaraciones post encuentros que nutren de excesivo optimismo un presente magro en lo númerico y muy irregular en el plano futbolístico.

Tal vez el dato que resumen un opaco semestre inicial es que después de Quilmes (4) y Aldosivi (5), el elenco santafesino con esos pocos 7 goles completa el podio de los que menos goles pudieron convertir desde la reanudación del campeonato.
En casa con Newell's e Independiente, o frente a Huracán en el Ducó o el puntero Boca en La Bombonera, la formación de Pomelo intentará revertir el rumbo en el cierre de la temporada. Fuente: Diario Uno

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