En el estadio “15 de Abril”, Unión perdió 1 a 0 ante Arsenal. El autor del único gol del partido fue Leonardo Rolón. Mala actuación de Unión. Lo más rescatable del primer tiempo se desmoronó en el segundo. Otra vez errores en la marca, pelotazos y pases a la nada. No se levanta la pelota, ya sean tiros libres o tiros de esquina. Sin dudas, acá hay que hacer una limpieza GENERAL en el plantel. No es justificación, ya que Unión no juega bien, pero otra vez fallos arbitraje que perjudican todo el partido a Unión. Faltas divididas para la visita, jueces de linea que se ríen de la gente y gesticulan. Vergonzoso, una vez más. Con esta derrota, Unión queda con puntos 29 (7 victorias, 8 empates y 10 derrotas).

Unión, entre sueños y objetivos

El reinicio del certamen de Primera División generaba enormes expectativas en el pueblo Tatengue. Tan cierto es esto como que los primeros partidos, clásico mediante, serían una exigencia de envergadura y un parámetro sobre el cual marcar el rumbo inmediato.

En ese contexto, aquello que llenó de elogios al plantel Unionista en el Monumental se transformó en un mazazo tras la derrota ante rival de toda la vida en el 15 de Abril. Y me refiero fundamentalmente a lo emocional. A partir de allí, este grupo ha mostrado sensibilidad ante las adversidades pero también capacidad de respuesta, aunque los simplismos intenten resumir absolutamente todo al resultado del primer derby del año.

Su efecto fue evidente, pero además hubo circunstancias puntuales que no fueron favorables: lesiones, suspensiones, errores futbolísticos que se han pagado caro, decisiones técnicas que no fueron acertadas. Pero el pulso en el fútbol siempre lo marcan los futbolistas, y esta plantilla ha mostrado carácter para enfrentar contratiempos. Está vivo este Unión y más allá de que en los últimos encuentros haya expuesto cierto dejo de confusión nunca se dejó envolver por la parálisis.

Es momento de ser cauteloso. Tener que recurrir a un partido que ocurrió tan solo hace unas semanas para encontrar funcionamiento y rendimiento es un punto positivo. Se asemeja más a una meseta que a una caída libre este momento. Reconocer deficiencias y errores será determinante, tanto como aceptar que la realidad no es funesta.

Probablemente el mensaje juegue su rol aquí. No está mal pensar en ingresar a una Copa, por el contrario, es bienvenida esa mentalidad. Pero en un campeonato tan parejo en el cual Unión hoy pierde con la justeza que antes ganaba es evidente que la vista no puede elevarse más allá del próximo encuentro, y que es al final cuando se deben contar los porotos. No es esta una realidad excluyente del Tate, sino que más que menos involucra a la gran mayoría de los clubes de Primera.

El futuro tiene el mismo peso específico que el pasado pero lo que nutre y alimenta a este grupo es el presente, y sobre él hay que actuar. No exigía denodadamente un cambio de conductor esta actualidad, ni desde los resultados ni desde el funcionamiento, porque amén de sus altibajos nunca  fue sometido por un rival este conjunto. Pero el cambio se ha producido. La situación es confusa más que crítica y con este panorama todos deberán ponerse al servicio del club, algo que desde el césped siempre se ha visto.

Una nueva idea, un nuevo entrenador, un plantel comprometido, mucha sangre rojiblanca, rendimientos cercanos por recuperar, un clásico a la vista y ocho fechas por delante. Todos y cada uno de estos ingredientes interactuarán en lo inmediato en el Mundo Tatengue. Se precisará de tolerancia, de autocrítica, de humildad para aceptarla y de juego para resetear lo necesario y reafirmar lo positivo.

Hoy, sin lugar a dudas, el rival más complejo que tiene Unión, es Unión mismo. Estará en el esfuerzo diario encontrar las formas que lo alejen de la confusión y le permitan interpretar lo que Pablo Marini predica. Así recuperará la confianza y tendrá chances de retomar la senda del funcionamiento y seguramente a partir de ella llegarán los resultados. Está en la cabeza el enorme desafío, porque futbolísticamente han demostrado virtudes.

Los balances se realizan siempre al final. La única verdad estará en la meta. No sabemos aún si este equipo culminará pareciéndose más al diciembre o al de hoy, pero el haber sido altamente competitivo en grandes tramos del certamen invita a acompañarlo. El plano internacional es un gran anhelo y culminar en la mitad alta de la tabla es un importante objetivo que transformaría a su promedio en un capital y no en un padecimiento. Mientras tanto, entre sueños y objetivos Unión busca definir su rumbo. Fuente: LT10

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