Pablo Marini ganó algo que es vital para su futuro

Llegar en un momento de crisis, no tener un gran nombre, estar casi “olvidado” como entrenador en el fútbol mexicano y encima arrancar con un 0-3 en Rafaela en el debut no generaron el mejor clima para Pablo Marini al frente de Unión. De todos modos, “Pomelo” sabe que el fútbol argentino es —más que cualquier otro— partido a partido, resultado a resultado. El punto en el clásico le dio un aire que se volvió a desinflar al perder con Arsenal y Estudiantes.

Así, con uno de 12, llegó al juego del sábado contra Newell’s, el tercer mejor equipo sostenido en el tiempo en la temporada larga en la Argentina. “Nosotros notamos una mejoría importante en cancha de Quilmes, desde la idea de hacer tres o cuatro pases seguidos para llegar al área rival. Pero los descuidos defensivos nos costaron el partido. Esa mejoría del lunes se vio de nuevo el sábado contra Newell’s. Ahora, además de encontrar respuestas individual en determinados jugadores (Magallán, Acevedo, bastante más de Vadalá y el acierto del chico Blasi), el equipo juega a algo cuando ataca y lo más importante: logró ganar”, cuenta hoy a El Litoral uno de los ex integrantes de la subcomisión de fútbol.

Faltan tres partidos y nueve puntos. En un mes, hay que empezar a armar el “nuevo Unión”, donde está más claro que la cabeza visible será la del presidente Luis Spahn. Hoy por hoy, no hay subcomisión de fútbol profesional ni tampoco hay mánager.

Marini sabe, a pesar de la muy buena reacción del sábado, que se juega su puesto en estas tres fechas finales. Así es el fútbol argentino y no es un estadío privativo de Unión, mucho más cuando viene un entrenador que no está trabajando en el mercado criollo.

Un equipo apretado por el descenso de manera impensada (Huracán de Parque Patricios en el Tomás A. Ducó), un grande peleando Copa Libertadores (Independiente en Santa Fe) y el posible campeón del fútbol argentino en su propia casa (Boca Juniors en La Bombonera) son los exámenes finales que le quedan a “Pomelo” Marini en Unión.

Más allá de la mejoría, el entrenador sabe que necesita afirmarse sobre la base de resultados en estos tres partidos que deberá jugar en apenas una semana decisiva para Unión: sábado 17 o domingo 18 en Patricios, el miércoles 21 con Independiente en el 15 de Abril y el domingo 25 con Boca en La Bombonera.

¿Qué cantidad de puntos se le “exigirá” que sume de los nueve, para armar el nuevo Unión?, partiendo de la base que con “cero” será difícil seguir y con nueve será automática la continuidad. “Entre 4 y 5”, comentó un allegado al vieja subcomisión de fútbol.

A propósito, ¿qué hará Luis Spahn en las próximas horas? Nadie lo sabe, aunque muchos dicen que podría terminar así el torneo, sin designar por ahora a la nueva mesa chica del fútbol profesional.

“Con mánager o sin mánager; con la misma subcomisión de fútbol o con cambios; esta vez Spahn está convencido de lo que debe hacer con el armado del nuevo Unión: traer cinco jugadores de jerarquía”, confiaron a este diario desde el entorno del presidente. En principio, los montos de la nueva TV le estarían dando a clubes como Unión un presupuesto anual de unos 80 millones de pesos (por lo bajo se habla que hoy por hoy los números tatengues están en unos 4 millones de pesos por mes en todos los conceptos del fútbol profesional) para la próxima temporada con 28 equipos y otra vez cuatro descensos.

Si bien hubo charlas informales, de cara a los contratos que se vencen a mitad de año (ver aparte), Pablo Marini les pidió “tiempo” a los dirigentes para realizar el diagnóstico final. Acaso sea “Pomelo” el primero que está convencido de que necesita sacar puntos en estos últimos tres partidos para sentirse con autoridad de emitir juicio. Si es así, por más que no se aseguró el “sí” final, al ganarle a Newell’s ganó algo más que tres puntos. Empezó a construir sus cimientos para seguir siendo el DT de Unión en la próxima temporada de Primera División. Fuente: El Litoral

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