Un triunfo que llegó en el momento justo

Lejos había quedado aquel lunes 03 de Abril en el que Unión había superado como local a Talleres por 4 a 2 bajo la conducción de Juan Pablo Pumpido. Luego de ese partido el elenco rojiblanco jugó ocho encuentros más con cinco derrotas y tres empates. En ese lapso había renunciado Pumpido y asumido Pablo Marini pero el rendimiento no mejoraba, por el contrario empeoraba.

Tal es así que el flamante entrenador ya sufría duros cuestionamientos, dado que apenas había logrado rescatar un punto en el Clásico y había perdido los otros tres partidos (Atlético de Rafaela, Arsenal y Estudiantes). De allí la necesidad imperiosa de volver a ganar y más ante su gente. Por ello el partido ante Unión era trascendente, ya que una nueva frustración hubiese sido muy difícil de digerir por parte de la gente y habría profundizado la crisis futbolística y dirigencial.

Por lo cual la victoria ante Newell's resultó vital para alcanzar los 32 puntos y respirar un poco más aliviado a la hora de pensar en los próximos tres encuentros que restan para el final del torneo. Pero además aquella recuperación que había evidenciado desde lo futbolístico ante el Pincha generando varias opciones de gol, se pudo prolongar ante la Lepra pero en este caso pudiendo refrendarlo con un buen resultado.

Pero otra de las cuestiones a destacar es que volvió a marcar, ya que desde la asunción de Pomelo Marini en cuatro partidos apenas había convertido un gol que en realidad había sido por intermedio de Germán Conti en contra de su propia valla. De esta manera, la última vez que un jugador de Unión había festejado un gol fue en la derrota ante Vélez por 2-1 y el gol fue de Franco Soldano en el último partido de Juan Pablo Pumpido como entrenador rojiblanco.

Y en esta oportunidad volvió al triunfo de la mano de un mediocampista (Nelson Acevedo) y un marcador central (Rodrigo Erramuspe) que por un lado resulta positivo que jugadores que no están tan acostumbrados a convertir lo hagan, pero a su vez es una preocupación que los delanteros continúen con esta racha negativa sin anotar.

De todos modos lo más importante se logró y esto le da oxígeno al entrenador que no solo era resistido por el rendimiento del equipo sino por sus polémicas declaraciones después de los partidos en donde le faltaba autocrítica. Con dos semanas por delante para el próximo compromiso ante Huracán en condición de visitante, Unión descomprimió el ambiente en el momento más indicado. Fuente: Diario Uno

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