La conmovedora historia de vida de un hincha de Unión

Esta historia conmueve, emociona, apasiona. Porque hay un sentimiento indestructible a la distancia y un partido duro que se está ganando. Adriel Cámola Ballesteres nació en Capital Federal, vivió en Wilde pero reside en San Isidro.

No había herencia, ni algún amigo que le haya dicho, simplemente él vio los colores rojo y blanco y se enamoró de Unión. Así lo relata en primera persona: "Me agarró un capricho de nene, Unión me enamoró desde muy chiquito, era la época que televisaban uno o dos partidos al año y alguna vez lo vi y terminé siendo hincha del club".

Con mucha nitidez recuerda el esfuerzo que hizo para poder venir a Santa Fe a verlo al Tate en vivo y en directo: "La primera vez fue aquel partido inicial de la campaña 2011, cuando le ganamos 2-0 a Deportivo Merlo. Desde esa vez me hice socio y viajé muchas veces a Santa Fe como pasó el fin de semana cuando le ganamos a Godoy Cruz".

El partido más duro

Tal vez lo proyectado por este empleado bancario no fue de la mano con la realidad en el amanecer de 2017. Hoy, a pocos meses de escuchar la noticia, con mucha entereza se atrevió a expresar: "Me diagnosticaron a principios de año cáncer de colon, mi papa y mi abuelo lo tuvieron también, me encontraron un tumor maligno, por suerte la biopsia me dio bien, es un tratamiento bastante agresivo". Y más adelante, agregó: "Llevó su tiempo, estuve 8 meses sin ir a mi trabajo, soy delegado en mi trabajo y mis compañeros también me ayudaron. Además, estoy trabajando en un par de radios de acá de Buenos Aires, en una sigo la campaña de Unión y en otra cubro a Defensores de Belgrano y Excursionistas".

Un amor en crecimiento

La pasión con la cual se lo escucha a Cámola contagia a todo el pueblo Tatengue: "Estoy en pareja y la traje a Santa Fe. Ella es hincha de Independiente, hay diferencias pero creo que logré que toda su familia grite los goles de Unión. Realmente pude hacer muchos amigos cada vez que vengo, estoy en contacto con la gente de Sentimiento Tatengue".

Al momento de hablar un poco de historia, dejó en claro sus preferencias de los jugadores que pudo ver con la rojiblanca: "Bazán Vera me gustó mucho porque jugaba sólo contra el mundo y dio todo por Unión; el Coto Correa era otro de los que siempre contagiaba, y en el plantel actual creo que le digo más te amo a Gamba que a mi novia. Aunque con Madelón tengo un sentimiento de padre a hijo. Cuando se fue lo dejó acéfalo porque él era el espíritu y el corazón de todo, no hay otro que conozca las virtudes y falencias como Madelón. Por suerte volvió y reestructuró todo eso que estaba acéfalo y el equipo está haciendo una buena campaña".

El apoyo de todos

En el momento de tener que pelear para sortear el obstáculo que le puso la vida, Topo, como le dicen sus amigos (NdR: en referencia a su admiración por Vieri) se encargó de expresar: "A la distancia me escribió mucha gente, incluso los hinchas de Colón, pues no hay que ignorar que somos rivales pero no enemigos. La verdad que gente de muchos clubes me hicieron llegar todas las energías en esos días y al hacerse un poco viral, recibí todo el cariño de ellos".

Cámola dejó una anécdota que también grafica cómo están desperdigados los hinchas de Unión por todo el país: "Los chicos de la filial Burzaco, con los que muchas veces viajé a Santa Fe a ver los partidos, se llegó hasta mi casa y tuvieron el gesto de traerme una camiseta del Tate. Son unos fenómenos. Ese amor por Unión que nació con ese capricho creo que cada día es más grande". Fuente: Diario Uno

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